Lo que deleita y posee tu interior lenta, suavemente es la exuberancia del paisaje que te envuelve en un dulce y apacible abrazo de acogida: bienvenida, llegaste, soy la que amas y te ama. La que abandonaste hace muchos años, demasiados, no quiero recordar aquel instante perpetuo que a las dos, a ti y a mí nos laceró para siempre. La sabia, tierra mía -yo soy una parte, ella es un todo- me lo susurró desde sus entrañas: que volverías. Pero qué largo ha sido el desprendimiento, aunque siempre fue un consuelo saber que regresarías a mí. ¿No eres feliz?
Sí, inmensamente, es una forma penetrante y ocurrente de felicidad, quizá la más completa, la que colma mi ser como nunca ni nada antes. ¿Por qué?
Porque aquí radica la dicha fundante de mi identidad, de mi fibra más íntima. Este es el preludio del retorno definitivo a un país, el tuyo, del que te sentiste arrancada hace demasiados años.
La belleza tranquila de aquellos grandiosos árboles, y por todas partes como cantando su pertenencia raigal a esta tierra, las palmas reales movían sus hojas gozosas por la brisa toquetona, las montañas lejanas de la cordillera de un verde más claro, brumoso, también en bellísimo contraste, el verde oscuro, tupido complacían mi imaginación y mi memoria. Más cerca de la carretera por donde iba el carro demasiado rápido, cuando mi deseo era que se detuviera para retener en la pupila y el corazón el paraíso perdido y recobrado ante mis ojos, con mi alma y sentidos al acecho, los arbustos cubiertos de flores silvestres de distintos colores y tamaños en pleno esplendor del verano. Me encandila tanta maravilla y certeza de ser parte de este país. Estoy aquí, soy parte de él, él es parte de mí. Somos uno, siempre lo hemos sido.
La naturaleza no miente, ésta que se mostraba ante mí desnuda, abierta, gozosa frente a mis sentidos que la recorrían y acariciaban con todo el amor, el deseo, el placer, de quien al fin descubre su ser en ella en una total entrega de pertenencias, unión terrenal que saciaba un hondo anhelo espiritual. El regreso.
Te amo isla mía, ya ves, volví. Quizá algún día regrese para nunca más partir.
Este artículo lo escribí en agosto de 2019, la última vez que estuve en Cuba. Espero el día, que siento muy cercano, en que regrese definitivamente. Nunca más abandonaré mi patria amada. Lo haré, si Dios quiere, tan pronto cambie el régimen comunista. Falta muy poco. Lo que me quede de vida la viviré allá y allá moriré.
Algunos escritos de Marx: «Deseo vengarme de Aquel que gobierna en lo alto». Poema: Invocación de uno en desesperación. 1837 «Así pues, he perdido el Cielo, lo sé muy bien. Mi alma, una vez fiel a Dios, ha sido elegida para el Infierno». Poema: La doncella pálida, 1837. «El reloj se ha detenido; la insignificante casa se ha desmoronado. Pronto estrecharé la eternidad contra mi pecho, y pronto rugiré gigantescas maldiciones sobre la humanidad». Obra de teatro: Oulanem, Acto I, Escena 3. 1839 «Con Satanás he sellado mi pacto. Él traza los signos, me marca el compás; yo toco la marcha fúnebre, rápida y libre… Mira esta espada: el Príncipe de las Tinieblas me la vendió». El jugador. 1841
Escultura de El ángel rebelde que se exhibe en el Capitolio de La Habana. La obra es de bronce, fue creada por el escultor italiano Salvatore Buemi y obsequiada a Orestes Ferrara, presidente de la Cámara de Representantes en Cuba cuando Buemi se la regaló. Ferrara la donó al Capitolio en 1932. La escultura puede considerarse excepcional en el sentido de que es la única en que se ve a Lucifer rebelde y retador. Obsérvese el puño erguido, en alto desafiante, el rostro soberbio y la mano izquierda en el pecho. No es, como los otros –muy pocos– monumentos que en el mundo se han hecho de Satanás. Todos representan a un ángel caído, humillado, arrojado al Infierno. Me es imposible no hallar en El ángel rebelde del Capitolio habanero, sede de la Asamblea Nacional del Poder Popular, una poderosa razón por la que Cuba, condenada y en ruinas está sometida a un gobierno comunista. Creo firmemente que ha llegado la hora de derribar este monumento al Mal.
Mi propósito no es escribir una breve biografía de Karl Marx. Es demostrar la naturaleza diabólica del Karl Marx y del comunismo. La he hallado, y cuando digo diabólica no es metáfora, es la existencia, presencia y obra maléfica en todos los países donde se impuso ese monstruoso gobierno totalitario ideado por Karl Marx.
Después de su gigantesco fracaso en la mayoría de los países donde se implantó, hoy sabemos que el comunismo asesinó a más de 100 millones de personas. En El libro negro del comunismo: crímenes, terror y represión (1997) se da esta cifra que cito sin temer a que haya exageración alguna, en todo caso se quedaría corto. El libro fue escrito por profesores universitarios e investigadores europeos y editado por Stéphane Courtois, director de investigaciones del Centro Nacional para la Investigación Científica. La obra documenta la historia de la represión política de los estados comunistas, los genocidios, ejecuciones extrajudiciales, deportaciones y muertes en campos de trabajo y hambrunas creadas artificialmente, porque se les negaba alimentación a las personas, para matarlas de hambre. El libro se publicó originalmente en Francia como Le Livre noir du communisme: Crimes, terreur, répression por Éditions Robert Laffont. En Estados Unidos fue publicado por Harvard University Press, con un prólogo del historiador Martin Malia.
Comenzamos:
El padre de Karl Marx, Heinrich Marx (1777–1838), cuyo nombre era originalmente Herschel Mordechai, fue un abogado judío que se convirtió al cristianismo protestante en 1817 o 1818, poco antes del nacimiento de Karl. Aunque provenía de una larga línea de rabinos, adoptó el luteranismo para poder continuar ejerciendo la abogacía en Tréveris bajo el dominio prusiano, que restringía los derechos de los judíos.
El niño Karl Marx fue bautizado y recibió una educación cristiana. Sin embargo al final de su bachillerato, hubo un súbito cambio en su vida espiritual que nadie –que yo haya encontrado–, ha podido explicar. ¿Qué suscitó el giro tan radical que experimentó el joven Marx a partir de esta misteriosa conversión? Marx era fervorosamente cristiano en su conducta, en las actividades religiosas en que participaba, incluso en los ensayos que escribía en la escuela elemental y superior y en sus expresiones espontáneas con compañeros de clase y maestros han hecho referencia a su notable fe. Se refería a Cristo como «Mi Señor».
Esta alteración tan profunda en su interior que para siempre transformaría el rumbo de su vida, ha sido visto por algunos estudiosos de su pensamiento como un acto en el que Marx renuncia explícitamente al cielo y elige el infierno para sí mismo, argumentando que denota una postura espiritual consciente en contra de Dios. Su ateísmo parece que expresaba, dicen, el deseo de «salvaguardar la grandeza del hombre» mediante la negación de cualquier ser superior, de modo que fueran los propios seres humanos, y solo ellos, quienes forjaran su destino. Pero el cambio fue mucho más hondo que esto. Sus escritos, sus conversaciones y actos mostraban un feroz odio a Dios y a la religión. Además, era obvio que su atracción por el demonio se iba haciendo más intensa a medida que crecía en él el odio a la religión. Algo contradictorio, pues no se es ateo si se cree en el poder y la salvación que aparentemente sintió en su encuentro con Satanás, confesado por él. Fue ésta una época en que su admiración y alabanza a Lucifer se repetía en escritos poéticos y una obra de teatro titulada Oulanem. Este título que le dio a su obra teatral se centra en un odio nihilista hacia el mundo y en una celebración consciente de la corrupción moral; los personajes no sólo son corruptos, sino que lo saben y se regocijan en ello. La interpretación académica y biográfica más común sostiene que Oulanem es una inversión de «Emmanuel», otro nombre bíblico que se le da a Jesús y que significa «Dios con nosotros». La inversión o el reordenamiento de «Emmanuel» suele considerarse deliberado: una forma poética de presentar el Anticristo o una parodia blasfema de una figura mesiánica, lo cual encaja con el tono de los discursos de la obra, centrados en maldecir a la humanidad y desafiar a Dios. En estos años ya Karl Mark era un estudiante universitario.
A la vez que se daba este cambio en la vida interior de Marx, el joven iba tomando otro rumbo en su comportamiento que no pasaba desapercibido para su padre, que lo visitaba a menudo donde estuviera estudiando. Se dio a la bebida frecuente, así como a visitas de clubes y bares nocturnos. No faltaron escándalos suyos en público motivados por el alcohol y su comportamiento. Derrochaba el dinero de la manutención que le enviaba su padre para los estudios en varias universidades, algo de lo que se quejó Heinrich. Karl inició estudios de Derecho en la Universidad de Bonn (1835), luego se trasladó a la Universidad Humboldt de Berlín (1836), donde se interesó por la filosofía hegeliana. Finalmente, obtuvo su doctorado en filosofía por la Universidad de Jena en 1841. Los estudios de Derecho e Historia estuvieron presentes durante su trayectoria académica.
Su obra literaria favorita era Fausto, de Goethe, y la frase que quedó en más le gustó de toda la obra y guardó en su memoria para siempre y solía citar, fue «Todo lo que existe merece ser destruido», dicha por Mefistófeles, a quien, como sabemos, Fausto le había vendido el alma.
Algunos pasajes de las cartas que su padre le escribió a Marx en esta turbulenta época:
En esta carta del 2 de marzo de 1837, Heinrich le habla a Karl de su carácter, de su corazón y de un “demonio” que lo domina. Un pasaje central es éste: “Tu corazón, querido Karl, me parece dirigido por un espíritu demoníaco; no sé si este demonio es celestial o fáustico, pero temo que no te conducirá a la verdadera paz ni a la felicidad doméstica y humana… ¿Está tu corazón en armonía con tu inteligencia? ¿Eres capaz de aquella felicidad que surge de un carácter sereno, de un respeto sincero por las personas que te aman y se sacrifican por ti?” En otras cartas de esos años, Heinrich se queja de la vida desordenada de Karl en la universidad: noches en vela, gastos excesivos, falta de disciplina. Un pasaje representativo: “Has gastado en un solo año casi 700 táleros, en contra de todo lo acordado; incluso los estudiantes más ricos no gastan tanto, rara vez pasan de los 500. Con este comportamiento, nos has causado a tu madre y a mí muchas preocupaciones y muy poca, o casi ninguna, alegría… He sido demasiado indulgente contigo, y al callar por demasiado tiempo me he convertido, en cierta medida, en tu cómplice. Pero un padre tiene el deber sagrado de decir la verdad a su hijo, aunque le duela.”
En cierta ocasión Marx fue encarcelado por alboroto y embriaguez, también se le acusó de llevar armas no permitidas. Y en el diploma que se le extendió en la Universidad de Berlín constaba que había sido denunciado en varias ocasiones por no saldar debidamente las deudas económicas.
Es cierto que Marx trabajó y ganó su propio dinero como periodista y editor: dirigió la Rheinische Zeitung en Alemania y luego trabajó como corresponsal en Europa para el New York Daily Tribune, que le pagaba bien sus dos artículos semanales. Pero el diario dejó de publicarse al poco tiempo. Fue su padre quien lo mantuvo económicamente por muchos años hasta que, cansado y decepcionado, dejó de enviarle dinero. Ya Marx se había graduado y había formado una familia. A partir de finales de los 1840, sobre todo en Londres, su principal y permanente sostén económico fue Friederich Engels, hijo de un industrial textil, que le enviaba regularmente una parte considerable de sus ingresos. Karl Marx y Friedrich Engels mantuvieron una colaboración de por vida que fue intelectual, política y profundamente personal; ambos llegaron a formar una «asociación permanente» basada en una total coincidencia en pensamiento y teorías.
Su correspondencia revela un intenso afecto y una confianza mutuos; Marx llamaba a Engels su mejor amigo y su «alter ego», y dentro del seno de la familia Marx, a Engels se le consideraba casi como un segundo padre para las hijas de Marx. A partir de mediados de la década de 1840, desarrollaron sus ideas de manera conjunta, intercambiando constantemente manuscritos y cartas, criticando los borradores del otro y dando forma —como un proyecto común— a lo que posteriormente se conocería como marxismo. Fueron coautores de obras fundamentales como La sagrada familia, La ideología alemana y, muy especialmente, El Manifiesto Comunista, este último encargado por la Liga de los Comunistas entre 1847 y 1848.
Durante años, Engels trabajó en el negocio algodonero de su familia en Manchester, en parte con el propósito de enviar dinero a Marx, cuya familia vivía en una situación de pobreza crónica en Londres; sin dicho apoyo, difícilmente habría podido Marx completar El Capital.
Tras el fallecimiento de Marx en 1883, Engels editó y publicó los volúmenes II y III de El Capital a partir de las notas dejadas por Marx. Juntos contribuyeron a la construcción de las primeras organizaciones comunistas y obreras, comenzando por el Comité de Correspondencia Comunista y, posteriormente, la Liga de los Comunistas, para la cual redactaron El Manifiesto Comunista..
La vida familiar de Karl Marx estuvo marcada por la pobreza, la enfermedad y varias tragedias personales, incluido un hijo ilegítimo que tuvo con la sirvienta de la familia y el suicidio de dos de sus tres hijas supervivientes.
Marx y su esposa, Jenny von Westphalen, se casaron en 1843 y finalmente se establecieron en Londres, donde mantuvieron durante mucho tiempo a esta sirviente, Helene («Lenchen») Demuth. Ella permaneció con ellos durante décadas como ama de llaves, confidente y casi un miembro más de la familia, trasladándose más tarde al hogar de Engels tras la muerte de Marx y Jenny.
En 1851, mientras la familia Marx vivía en Londres, fue que Helene dio a luz a un hijo, Henry Frederick («Freddy») Demuth. Henry era el hijo ilegítimo de Marx, pero para protegerlo a él y a su matrimonio, Friedrich Engels asumió públicamente la paternidad, y el niño fue criado fuera del hogar de los Marx; Marx nunca lo reconoció, ni siquiera ante algunos de sus propios hijos. El muchacho tenía que entrar a la casa por la puerta de atrás de la casa, porque Marx le había prohibido entrar o salir de ella por la puerta por donde entraba todo el mundo, la del frente.
Hijos, muertes y suicidios Jenny dio a luz a al menos siete hijos, pero solo tres hijas sobrevivieron hasta la edad adulta; los demás murieron jóvenes, en condiciones de pobreza y mala salud. Los relatos de la época describen muertes causadas por enfermedades vinculadas a la desnutrición y a la falta de atención médica, algo que el propio Marx atribuyó a su incapacidad para pagar médicos y medicinas. Las tres hijas supervivientes fueron Jenny Caroline, Laura y Eleanor. Dos de ellas se suicidaron más tarde: Eleanor se envenenó en 1898 tras descubrir que su pareja, Edward Aveling, se había casado en secreto con otra mujer; y Laura murió en 1911 en un pacto de suicidio conjunto con su esposo, el socialista francés Paul Lafargue.
Durante la mayor parte de su vida en común, la familia Marx vivió en una situación de penuria económica crónica, especialmente en Londres, donde a menudo dependían de empeñar enseres domésticos y de recibir préstamos o donativos de Engels. En ocasiones, la familia disponía de tan poca ropa que solo Marx podía salir de casa vestido con la debida decencia; asimismo, varias de las enfermedades y muertes de los hijos estuvieron vinculadas a su extrema pobreza. Marx se encontraba frecuentemente endeudado y rara vez mantuvo un empleo remunerado estable, centrándose en su labor política y teórica mientras dependía del apoyo de Engels y de ocasionales pequeñas herencias o préstamos familiares. Esta situación financiera irregular conllevaba ciclos de crisis aguda seguidos de breves alivios, pero nunca una estabilidad real para Jenny.
A muchos les resultaba desagradable, incluso repulsivo, el aspecto y los modales de Marx. En 1850, un espía de la policía prusiana visitó la casa de Marx en Londres haciéndose pasar por un revolucionario alemán. El informe que redactó el espía fue compartido con el embajador británico en Berlín. El informe decía, en parte: «[Marx] lleva una vida de intelectual bohemio. Rara vez se lava, se asea o cambia la ropa de cama, y suele estar borracho. Aunque a menudo pasa días enteros sin hacer nada. No tiene un horario fijo para acostarse ni para levantarse. A menudo se queda despierto toda la noche y luego, al mediodía, se tumba en el sofá completamente vestido y duerme hasta la noche, ajeno al ir y venir de todo el mundo… No hay ni un solo mueble limpio y en buen estado. Todo está roto, desgastado y desgarrado, cubierto por una capa de polvo y reina un desorden absoluto…»
Manual para la Revolución y el Asesinato en Masa El deseo de Marx de destruir las instituciones de la sociedad y su sed de sangre contra los enemigos en la inminente revolución comunista quedaron plasmados en su plan de acción, escrito con Engels para el Comité Central de la Liga Comunista en marzo de 1850. Se lee como el manual literal de lo que hizo Vladimir Lenin al emprender la Revolución Bolchevique en Rusia.
«Nuestro interés y nuestra tarea es consolidar la revolución hasta que todas las clases más o menos propietarias hayan sido expulsadas de sus posiciones de poder, hasta que el proletariado haya conquistado el poder estatal y hasta que la asociación de proletarios haya avanzado lo suficiente, no solo en un país, sino en todos los países líderes del mundo… Nuestra preocupación no puede ser simplemente modificar la propiedad privada, sino abolirla; no silenciar los antagonismos de clase, sino abolir las clases; no mejorar la sociedad existente, sino fundar una nueva».
En el proceso de derrocar el orden democrático liberal que asume el poder tras el fin de los monarcas, Marx afirmó que el proletariado revolucionario necesitaba formar «consejos» armados al margen de la autoridad y el control del gobierno democrático. Este es precisamente el método que Lenin impulsó en Rusia en forma de «soviets» tras la abdicación del monarca ruso. Marx insistía en fomentar un frenesí de «venganza contra los individuos odiados», lo que claramente significaba terror y asesinatos en masa. Y esta fue también la señal que Lenin siguió para asegurar el triunfo de su revolución en Rusia.
¿Cómo se convirtió Marx en defensor del asesinato en masa y la dictadura en lugar de una democracia liberal y la paz social? ¿Qué influencias intelectuales lo llevaron a convertirse en el visionario defensor de lo que él llamó «socialismo científico» y a creer que las «leyes de la historia» dictaban la inevitable caída del capitalismo y el triunfo ineludible del comunismo?
Cito extensamente a Richard Wurmbrand, un pastor protestante rumano que sufrió prisión ocho años por proclamar el evangelio y por su firme posición de no acceder a negar a Cristo, a pesar del acoso, los interrogatorios y amenazas de los comunistas rumanos. Sus libros más famosos son Marx y Satanás y Tortured for Christ, en el que da su testimonio del triunfo de Dios a pesar de la persecución comunista de que fue víctima. El texto del que cito es de su libro «Was Marx a Satanist?»:
«Marx conoció a Moses Hess, el hombre que lo llevó a abrazar la idea socialista. Hess lo llama «Dr. Marx: mi ídolo, quien dará la patada final a la religión y la política medievales»… Georg Jung, otro amigo de Marx en aquella época, escribe en 1841… que Marx seguramente expulsará a Dios de su cielo… Marx califica al cristianismo como una de las religiones más inmorales.
«Uno de sus colaboradores en la Primera Internacional fue Mijaíl Bakunin, un anarquista ruso que escribió: ‘…aquí entra en escena Satanás, el eterno rebelde, el primer librepensador y el emancipador de los mundos… [quien] lo insta a desobedecer y a comer del fruto del conocimiento’… Bakunin escribe: «En esta revolución tendremos que despertar al diablo en el pueblo, para agitar las pasiones más bajas… Bakunin revela que Proudhon, otro importante pensador socialista y, en aquel entonces, amigo de Karl Marx, también «adoraba a Satanás»… Proudhon… declaró que Dios era el prototipo de la injusticia. «…Todo paso adelante es una victoria en la que superamos a lo Divino».
En su poema Orgullo humano, Marx admite que su objetivo no es mejorar el mundo, ni reformarlo o revolucionarlo, sino simplemente arruinarlo y disfrutar de su ruina:
«Con desdén arrojaré mi guante directo al rostro del mundo, y veré el colapso de este gigante pigmeo [el mundo], cuya caída no aplacará mi ardor. Entonces deambularé, cual dios victorioso, entre las ruinas del mundo y, otorgando a mis palabras una fuerza activa, me sentiré igual al Creador».
Creo más que oportuno, de una gran importancia conocer algunas frases y pensamientos de Karl Marx sobre la religión, que se convirtieron en parte obligatoria e integral de la educación, formación y cultura de cientos de millones de seres humanos que vivieron en países comunistas. La práctica de esta condición convertida en mandato de Marx se fue perfeccionando y haciéndose más cruel con el tiempo, cuando la inició Lenin en la URSS. El ateísmo era adoctrinado desde los primeros años escolares y llegó a convertirse en firmes convicciones y de conducta incuestionable en los comunistas. Han sido millones de jóvenes estudiantes y adultos trabajadores los que sufrieron años de cárcel, despidos de centros de estudios o de trabajo al descubrir las autoridades que creían en Dios o pertenecían a una religión. Nadie que conoce algo de comunismo ignora que tener una imagen religiosa en la casa o que te vieran entrar a una iglesia de inmediato ser señalado como contrarrevolucionario, y por lo tanto ser expulsado de tu trabajo o centro de estudios, y caías en una lista de «enemigos de la patria» sin poder aspirar a un futuro prometedor como profesional, conseguir un bun trabajo, que se te negaran oportunidades para progresar en la vida: porque creías y rendías culto a Dios, no al comunismo.
Frases célebres de Karl Marx sobre la religión:
«La miseria religiosa es, por una parte, la expresión de la miseria real y, por otra, la protesta contra la miseria real.»
«La religión es el opio de los pueblos».
«Toda crítica de la religión es la premisa de toda crítica».
«La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón, el espíritu de una situación carente de espíritu.»
«El sentimiento religioso es también un producto social.»
«La religión aporta satisfacciones imaginarias o fantásticas que desvían cualquier esfuerzo racional por encontrar satisfacciones reales.»
«La religión, en cuanto eco ideológico, es la conciencia invertida de un mundo invertido.»
«La religión es el gemido del oprimido.»
«Los principios sociales del cristianismo predican la cobardía, el autodesprecio, el envilecimiento, la sumisión, la humildad; en una palabra: todas las cualidades de la canalla. Y el proletariado —que no permitirá ser tratado como canalla— necesita valor, confianza en sí mismo, orgullo, un sentido de dignidad personal e independencia, incluso más de lo que necesita el pan de cada día».
Vladimir Illich Lenin, el fiel seguidor de Marx Lenin transformó la teoría antirreligiosa de Marx en una campaña estatal coordinada que separó legalmente a las iglesias del Estado, expropió sus propiedades, reprimió al clero y a los creyentes, y edificó un aparato masivo de «ateísmo científico» y propaganda dentro del nuevo Estado soviético.
Marx concebía la religión como un producto de la explotación y la alienación —«el opio del pueblo»— que debía desaparecer con la abolición de la sociedad de clases, y no mediante un simple decreto. Lenin adoptó esta visión, pero le otorgó un carácter explícitamente político: calificó la fórmula de Marx como «la piedra angular de toda la perspectiva marxista sobre la religión» y sostuvo que las iglesias eran instrumentos de la reacción burguesa.
Represión y violencia contra la Iglesia En la práctica, el régimen fue mucho más allá de un laicismo «neutral» para incurrir en una represión coercitiva, dirigida especialmente contra la Iglesia ortodoxa rusa, a la que Lenin consideraba un pilar del zarismo y de la contrarrevolución. Durante la campaña de 1922 para confiscar los objetos de valor de la Iglesia —bajo el pretexto de socorrer a las víctimas de la hambruna—, Lenin instó en privado a aprovechar el enfrentamiento para «dar una lección» al clero y a los creyentes; los historiadores estiman que decenas de obispos, más de un millar de sacerdotes y muchos miles de feligreses laicos fueron ejecutados o asesinados.
Desde una perspectiva teológica cristiana, se sostiene que el comunismo no es solo erróneo y como sistema político y económico muy cruel y y su resultado un total fracaso, sino espiritualmente maligno debido a que invierte las verdades bíblicas relativas a Dios, la persona humana, la propiedad y la autoridad. El comunismo se fundamenta en un ateísmo explícito: Marx y los comunistas posteriores califican a la religión como una ilusión y aspiran a «abolir toda religión», lo cual los cristianos interpretan como una rebelión directa contra Dios. Presenta una «historia de salvación» rival: la historia se explica a través de la lucha de clases, y la redención no proviene de Dios, sino de la revolución violenta y de una sociedad sin clases; un concepto que funciona como una escatología secular. En suma, el Paraíso, el cielo prometido se podía alcanzar aquí en la Tierra, pero sólo siendo comunista.
Richard Wurmbrand y otros escritores cristianos argumentan que una ideología que rechaza conscientemente a Dios, elimina «verdades eternas» y persigue a la Iglesia, debe tener un origen espiritual oscuro, identificado con Satanás. Destacan las declaraciones de odio hacia Dios atribuidas al propio Marx, su uso de imaginería blasfema y demoníaca, y la persecución sistemática de los cristianos bajo los regímenes comunistas, como indicios de una hostilidad espiritual más profunda.
He llegado a comprender el verdadero propósito detrás de las vidas y acciones de figuras como Mao, Stalin, Kim, Ho, el Ché, Raúl. He visto con estupor la razón de ser de Marx y de Fidel Castro. Y comprendo por qué los cubanos hemos sufrido tanto, por qué Cuba se encuentra en una situación tan inhumana y trágica. En este sentido específico doy por incomparable el maléfico proyecto logrado por Fidel Castro de utilizar los medios para que reflejaran en él a Jesucristo. Para lograr esto se valió de la prensa y el arte. En efecto, «Fidel» como quiso que el pueblo entero lo llamara, y no por su apellido o nombre completo, logró que las grandes masas lo vieran y casi adoraran como el Salvador, un enviado de Dios, el anhelado mesías que había llegado a redimir a Cuba.
No ha existido un ser tan dañino en nuestra historia como Fidel Castro. En vida, y después de muerto, su legado sigue siendo la destrucción, la violencia, la bajeza, la ruina de una nación, Cuba, y de un pueblo, el cubano, destrozado en cuerpo y alma después de largos años de creer fervorosamente en el falso mesías que había bajado de la Sierra Maestra con un rosario colgado del cuello. Castro cargó indiferente sobre sus espaldas –nunca en su consciencia– la muerte de algunos de los más valiosos líderes que desempeñaron un papel esencial en el triunfo de la revolución: Frank País, un joven pastor bautista de gran fe cristiana, que daba clases de biblia en su iglesia todos los domingos y fue el líder indiscutible del Movimiento 26 de Julio y en la lucha urbana en contra de la dictadura de Fulgencio Batista.
Y como una víctima oportuna, José Antonio Echeverría, católico comprometido con su fe, presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) de la Universidad de La Habana y fundador del Directorio Revolucionario 13 de Marzo. Echeverría formó parte junto a otros revolucionarios en el arriesgado ataque a Palacio para derrocar a Batista. Ambos jovenes, cuya militancia y compromiso ético cristiano fueron fundamentales en el ideal de la revolución, que logró incorporar a miles de cubanos en la lucha contra la dictadura batistiana, fueron asesinados por la policía. Contrario a la maquinaria propagandística que a partir de 1959 creó Castro a su favor, para proyectar la imagen inolvidable del máximo líder que logró el arrollador triunfo de la revolución. Contrario a esta mentira inoculada en el inconsciente colectivo de toda una nación, la lucha «en el llano» (las batallas civiles y armadas en las ciudades y provincias de todo el territorio nacional) fue mucho más efectiva para el derrocamiento de la dictadura de Batista, que la lucha en la Sierra Maestra. Al ser asesinados Echeverría y País, Fidel Castro se vio libre de una de sus grandes preocupaciones que ya hacía un tiempo rondaba en su mente. Cómo minimizar o deshacer ante la suya, la magnífica e incansable labor libertadora de estos dos jóvenes tan admirados por el pueblo. Quedaba así el campo abierto para que sin competencia pudiera erigirse como el héroe supremo de la Revolución cubana. Y no ignoremos el poder de su presencia imponente: 33 años, la edad de Jesúscristo, alto, viril, corpulento y un rostro decididamente seductor. Fidel Castro fue un hombre muy inteligente y hermoso, digamos que muy parecido a Lucifer.
Si me extendí en este relato de Frank País y José Antonio Echeverría fue porque me interesa su vida espiritual y religiosa y la coherencia con su lucha emancipadora. No fue casual que ambos fueran raigalmente cristianos, fueran asesinados y que cayera en las manos de Castro el poder absoluto. Sé que, dados los muchos crímenes que cometió Castro al tomar el poder, por ejemplo, cuando asesinó o encarceló a sus mejores, más fieles y valientes compañeros de lucha –Camilo, el Ché, Huber Matos, Mario Chanes de Armas, sin contar a los que traicionó y ordenó ejecutar después, que ni Frank País ni José Antonio Echeverría hubiesen sobrevivido bajo el poder del mentiroso, egocéntrico Comandante en Jefe.
Negación de Dios y de lo espiritual Los cristianos puede afirmar que el comunismo es satánico porque, visto desde la fe, el comunismo marxista niega y subvierte los pilares mismos del cristianismo: Dios, la persona, la libertad y la moral trascendente.
El comunismo marxista parte de un materialismo absoluto: solo existe la materia, no hay Dios, ni alma, ni vida eterna.
El propio Marx y sus sucesores conciben la religión como “opio del pueblo” y como obstáculo a la revolución; por eso los regímenes comunistas han perseguido sistemáticamente la fe y la libertad religiosa.
Para un cristiano, negar a Dios como Creador y Señor y tratar de suprimir su culto es ya una actitud objetivamente “satánica”, porque se coloca en la lógica de la rebelión de Satanás: “no serviré”.
Destrucción de la ley moral y de la persona El Manifiesto Comunista proclama la abolición de toda religión y moralidad “burguesas”; en la práctica, esto significa relativizar mandamientos como “no matarás”, “no robarás”, “no darás falso testimonio”, si conviene a la revolución.
El comunismo justifica la violencia de clase, el terror, la delación, la mentira sistemática, siempre que sirvan al fin histórico; la persona concreta vale menos que la “Historia” o el “Partido”.
Para el cristianismo, en cambio, cada persona tiene dignidad infinita por ser imagen de Dios, y no puede ser usada como instrumento, menos aún destruida en nombre de una utopía.
Podría terminar este artículo mencionando el hecho, ampliamente desconocido, de que Marx cambió su forma de pensar en los años antes de su vejez. Su concepto de cómo llegar al comunismo cambió, vio otras vías por las que se podía llegar a esa sociedad utópica que él ideó para alcanzar el Paraíso aquí en la tierra, ideado por él, por supuesto. Estos documentos, investigaciones no se han publicado, están en muchos libros de notas y se encuentran en el Russian State Archive of Socio-Political History (RGASPI), en Moscú. No deja de ser el mismo Lucifer que odiaba a nuestro Creador, porque no podía igualarse a él, que por su soberbia y envidia, su maldad y su ambición de ser Dios fue arrojado al Infierno y junto a él una humanidad que creyó en su poder, que le entregó su alma y juntos propagaron el mal llamado comunismo por toda la humanidad.
Varios escritores y biógrafos han interpretado explícitamente ciertos aspectos de la vida y los escritos de Karl Marx como malvados o bajo una influencia diabólica. Estos son los nombres de los principales biógrfor de Karl Marx:
Robert Payne, Marx: A Biography. En esta biografía clásica de 1968, Payne escribió que «hubo momentos en los que Marx parecía estar poseído por demonios» y que «Marx tenía la visión del mundo propia del diablo». Richard Wurmbrand, en su libro Marx and Satan, sostuvo que Marx mostraba fascinación por el diablo y lo retrató como alguien impulsado por fuerzas malignas. Paul Kengor, en The Devil and Karl Marx: Communism’s Long March of Death, Deception, and Infiltration, desarrolla la tesis de que Marx y el marxismo poseen una dimensión demoníaca y profundiza en la poesía, el pensamiento, yla inspiración oscuras y antirreligiosas de Marx. Algunos comentaristas también subrayan un tono satánico en Marx y el marxismo (por ejemplo, Del Tackett, Albert Mohler y algunos escritores católicos); no obstante, los tres autores mencionados anteriormente son quienes, de manera más clara, enmarcan al propio Marx —ya sea en obras biográficas o cuasibiográficas— en términos de maldad, o atracción hacia lo diabólico. Del Tackett, creador de The Truth Project, concibe la ideología de Karl Marx como una cosmovisión destructiva, contraria a Dios y a la familia, y a menudo describe su influencia como una tendencia hacia el mal. Sostiene que el marxismo fomenta la división y busca destruir las instituciones sociales establecidas por mandato divino, conduciendo, en última instancia, a la tiranía y a la decadencia espiritual.
Albert Mohler: Karl Marx Meets the Devil: A Conversation with Historian Paul Kengor.
La Asociación Internacional de Estudios sobre Experiencias Cercanas a la Muerte (International Association For Near-Death Studies, IANDS), colaboró en esta investigación con la División de Estudios Perceptuales de la Universidad de Virginia (UVA).
Joan Niesen, 18 de septiembre de 2025
El estudio reciente, publicado en The Washingtonian, destaca la investigación pionera realizada en la División de Estudios Perceptuales (DOPS) de la Universidad de Virginia. El estudio profundiza en décadas de investigación sobre experiencias cercanas a la muerte (ECM), que explora relatos profundos sobre la conciencia, la vida después de la muerte y la posible naturaleza del «más allá».
En el centro de gran parte de esta investigación se encuentra Bruce Greyson, psiquiatra, investigador de larga trayectoria y cofundador de IANDS. En los inicios de la investigación sobre las experiencias cercanas a la muerte (ECM), Greyson desempeñó un papel fundamental en el establecimiento de una comunidad y una institución dedicadas a escuchar a las personas que habían regresado del umbral de la muerte y que compartieron historias que desafían las creencias convencionales sobre la conciencia, la vida y la mortalidad.
EL ESTUDIO
Cuando nuestros cuerpos perecen, ¿puede nuestra conciencia seguir viva? En la Universidad de Virginia, los investigadores buscan respuestas, analizando una por una, cada una de estas experiencias de estar al borde de la muerte o parecer que la persona está muerta por minutos, incluso días conectada a una máquina.
En el extremo este del centro de Charlottesville, la carretera comienza a descender hacia las vías del tren y luego hacia Monticello, allí se encuentra un edificio de apartamentos completamente anodino.
Estaba allí buscando el lugar donde se realiza una investigación muy inusual dentro de la facultad de medicina de la Universidad de Virginia. Es un trabajo alucinante y que desafía las normas, que explora lo metafísico, por lo que esperaba algo un poco más místico. No ciertamente un edificio de mediana altura típico de cualquier ciudad de Estados Unidos. Pero allí estaba, visible a través de la puerta principal de cristal un cartel en el vestíbulo que decía «División de Estudios Perceptuales».
El pomo de la puerta giró con un ligero movimiento. Arriba estaban los investigadores que había venido a ver, dentro de una oficina repleta de estanterías llenas de libros, con amplios escritorios de madera cubiertos de papeles y revistas de investigación. Han dedicado sus carreras a una de las mayores preguntas de la vida: ¿Qué sucede cuando morimos?
La respuesta corta: Nadie lo sabe realmente. Pero los científicos de la División de Estudios Perceptuales —DOPS, para abreviar— están haciendo todo lo posible para averiguarlo. Fundado en 1967, este grupo de 14 personas investiga la relación entre la vida y la muerte, la mente y el cerebro, y la tentadora posibilidad de que cuando nuestros cuerpos físicos perecen, nuestra conciencia persista.
La unidad de investigación más importante en el país, y una de las pocas en el mundo, dedicada específicamente al estudio de lo paranormal, DOPS no es una institución académica estándar. Un día de trabajo para uno de los investigadores podría implicar hablar con un niño que recuerda una vida pasada o responder a un correo electrónico de alguien que ha tenido una premonición sobre un desastre inminente. A veces, implica bajar las escaleras hasta la jaula de Faraday, una habitación revestida de láminas metálicas donde los investigadores realizan experimentos relacionados con la telepatía y los estados alterados de conciencia. (El propósito de la jaula es doble: bloquea las interferencias electromagnéticas para que los investigadores puedan medir la actividad eléctrica en el cerebro de los sujetos, y garantiza que los sujetos no puedan hacer trampa, fingiendo telepatía mediante el uso de dispositivos de comunicación inalámbrica).
Cuando Marieta Pehlivanova, psicóloga de DOPS, les cuenta a los padres en la escuela de su hijo pequeño a qué se dedica, a menudo se detienen un momento y comparten la misma opinión: Interesante. «Pero no creo que quieran decir ‘interesante’ en el sentido habitual», explica Pehlivanova. Quieren decir: Hmm, eso suena extraño.
La psicóloga de DOPS Marieta Pehlivanova y el psiquiatra Bruce Greyson. Fotografía de Anna Kariel.
Junto con Bruce Greyson, Pehlivanova dedica gran parte de su tiempo a estudiar las experiencias cercanas a la muerte. También conocidas como ECM, son relativamente fáciles de entender, y ocurren cuando se acerca la muerte física: cuando un coche atropella a un peatón o un nadador es arrastrado por una corriente, cuando una arteria obstruida restringe el flujo sanguíneo al corazón, los supervivientes suelen recordar sensaciones similares: una luz brillante, una sensación de armonía con el universo, una sensación de separación del cuerpo, la presencia de personas.
Investigar estas experiencias pone a prueba el método científico tradicional. Los investigadores no pueden conectar a un paciente a un conjunto de electrodos, pedirle que casi muera y luego ver si sus ondas cerebrales presentan fluctuaciones interesantes. En cambio, Greyson y Pehlivanova se basan en los recuerdos. Realizan entrevista tras entrevista y reciben más correos electrónicos de los que pueden responder, todos de personas llenas de pensamientos y preguntas sobre sus propias ECM.
Gran parte de esos testimonios recopilados se transcriben y se almacenan en archivos metálicos. En estos datos, en estos años de anécdotas, reside el corazón del misterio que Pehlivanova y Greyson esperan resolver. Su trabajo consiste en buscar patrones, publicar artículos académicos y luchar por la aceptación y el respeto dentro de la comunidad científica, donde es más aceptable plantear preguntas sobre la cura del cáncer que contar la historia de una paciente que insiste en que habló con un ser en el cielo mientras su cuerpo estaba en paro cardíaco en una mesa de operaciones. Las ECM pueden poner a prueba la comprensión científica, pero esa es precisamente la razón por la que los investigadores de DOPS creen que merecen un estudio serio. “Los científicos no huyen de las cosas que no entendemos”, dice Greyson. “Nos acercamos a ellas, intentamos comprenderlas”.
Experiencias cercanas a la muerte
En 1989, Joan Fowler iba en bicicleta por la autopista de la costa del Pacífico cuando fue atropellada por un camión. Lo siguiente que recuerda, dice, es que su conciencia flotaba sobre la escena.
“Podía ver mi bicicleta medio debajo del camión y mi cuerpo a un lado… y pensé: ¡wow!, qué fascinante!”, recuerda. “Y en ese momento, mientras observaba, sentí una atracción hacia mi lado derecho. Y al permitir que mi atención se dirigiera hacia esa atracción, pude ver una hermosa luz blanca. Sentí calidez y amor, y sentí que mis límites físicos simplemente desaparecían. Me sentí realmente expansiva”.
La experiencia de Fowler fue inusual, pero no tan rara como se podría imaginar. Los investigadores estiman que alrededor del 5 por ciento de los adultos estadounidenses informarán haber tenido una ECM (experiencia cercana a la muerte) a lo largo de sus vidas; entre los pacientes cardíacos, esa cifra puede ascender a aproximadamente el 20 por ciento. Y el fenómeno tiene una larga historia. Durante el primer siglo, Plinio el Viejo escribió sobre un hombre que había experimentado algo que se parece mucho a una ECM. Carl Jung informó haber tenido una durante un ataque al corazón en 1944, describiendo posteriormente cómo había abandonado su cuerpo y observado el mundo desde arriba. Y años después de una ECM en 1961 durante un episodio de neumonía, Elizabeth Taylor le contó a Oprah Winfrey todo al respecto, incluyendo una conversación con su difunto esposo.
En 1975, Raymond Moody popularizó el término «experiencia cercana a la muerte» en su libro Vida después de la vida, un estudio cualitativo de 150 personas que habían informado de ECM. Inicialmente publicado por una pequeña editorial en St. Simons Island, Georgia, el libro finalmente vendió más de 13 millones de copias después de que una importante editorial adquiriera los derechos.
Poco después de la publicación del libro, Moody comenzó su residencia de psiquiatría en la UVA, donde Greyson acababa de terminar su formación. Greyson permaneció en el personal y, casualmente, fue el supervisor de Moody en la sala de emergencias. Cuando se enteró de la investigación del joven médico, Greyson sintió una sensación de familiaridad. Durante su propia residencia, dice Greyson, se había encontrado con pacientes que relataban “estas historias increíbles sobre cómo salían de sus cuerpos y veían cosas a su alrededor, se encontraban con seres queridos fallecidos, etc. Supuse que estaban mentalmente enfermos”.
Cuanto más aprendía Greyson sobre el trabajo de Moody, más intrigado se sentía. Un día, Moody le trajo a Greyson una enorme caja de correspondencia de personas que habían leído o escuchado hablar de Vida después de la vida. “‘Estas son las cartas de esta semana’”, recuerda Greyson que le dijo Moody. “Todos los casos provenían de personas que decían: ‘¿Quieres decir que no soy el único a quien le ha pasado esto?’ Habían tenido experiencias cercanas a la muerte (ECM) hace un año, diez años, 30 años, y pensaban que eran las únicas personas a las que les había sucedido. Tenían miedo de contárselo a nadie”.
Greyson se puso en contacto con el fundador de DOPS, Ian Stevenson, quien había renunciado a su puesto como jefe del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Virginia para estudiar parapsicología, es decir, fenómenos psíquicos y paranormales, incluyendo su pasión: la reencarnación. Greyson sentía curiosidad: ¿Había investigado Stevenson alguna vez las experiencias cercanas a la muerte? Su respuesta fue: Más o menos. En menos de una década de trabajo, Stevenson había recopilado docenas de relatos, catalogados como “visiones en el lecho de muerte” y “apariciones”, que se parecían mucho a las ECM.
Greyson y Moody comenzaron a ampliar la colección de Stevenson, con la esperanza de comprender qué sucedía físicamente en el cerebro de los pacientes. “Todavía tenía la mentalidad materialista con la que me habían formado como estudiante universitario y luego como estudiante de medicina: La mente es lo que hace el cerebro, y punto”, dice Greyson. “No le encontraba ningún sentido”.
Aunque Greyson colaboró con Stevenson, no formaba parte oficialmente del personal de DOPS, que en aquellos primeros tiempos operaba casi completamente fuera del ojo público. Financiada con una donación de un millón de dólares del inventor de la tecnología detrás de las máquinas Xerox, la unidad despertaba curiosidad, y escepticismo. La dirección de la universidad no siempre ha estado “bien dispuesta” a la investigación, dice Greyson, y en aquellos primeros tiempos mantuvo un pie firmemente plantado en el mundo de la medicina tradicional.
Siguiendo un camino algo convencional como médico académico, Greyson dejó la Universidad de Virginia para ir a la Universidad de Michigan y luego a la Universidad de Connecticut. Pero en su tiempo libre, siguió investigando las ECM, incluso después de que importantes figuras de Michigan le dijeran que arruinaría su futuro. “La mayoría de los médicos no tenían ni idea de lo que estábamos hablando”, dice sobre su trabajo en los años 70 y 80. “Pensaban que éramos demasiado crédulos. Presentábamos ponencias en las conferencias de la Asociación Médica Estadounidense y recibíamos una atención muy educada por parte del público, pero nadie decía nada”. Greyson no se desanimó, a pesar de que la parapsicología seguía siendo la oveja negra del mundo científico. En 1985, el Consejo Nacional de Investigación de Estados Unidos encargó a un panel que estudiara las afirmaciones sobre fenómenos paranormales, concluyendo que, “a pesar de 130 años de investigación científica… no existía justificación científica para la existencia de fenómenos como la percepción extrasensorial, la telepatía o los ejercicios de ‘control mental’”. Siete años después del informe del panel de 1988, Greyson regresó a Charlottesville y se unió a DOPS. Le dieron el cargo que ocupaba Stevenson en 2002 y se jubiló en 2014, pero continúa investigando y escribiendo. Hoy en día, es la figura destacada de su campo. Con su impecable camisa abotonada, su traje a cuadros grises y su cabello plateado ligeramente despeinado, tiene el aspecto de un profesor. Hace cuatro años, escribió un libro sobre su investigación, que ha vendido más de 100,000 copias. La primavera pasada, fue invitado al podcast de Oprah Winfrey.
Para un investigador que aspira a estudiar fenómenos como las Experiencias Cercanas a la Muerte, ECM, el camino no es nada fácil. Pehlivanova, la sucesora de la investigación de Greyson, es casi cuatro décadas más joven, lo que significa que creció con un vocabulario que estaba preparado para hablar de temas como las ECM. Siempre ha tenido interés en los fenómenos psíquicos, pero mientras cursaba su doctorado en psicología en la Universidad de Pensilvania, lo mantuvo en secreto. «Era… el tipo de ambiente académico donde ni siquiera se hablaba de espiritualidad ni de religión, y mucho menos de fenómenos paranormales», dice.
Pero entonces Pehlivanova se enteró de que podría haber una oportunidad de trabajo en DOPS. Le mencionó la posibilidad a su asesor, quien «abrió la página web, la revisó, no dijo ni una palabra y la cerró», cuenta Pehlivanova, quien hizo una promesa silenciosa: «Nunca volveré a mencionar esto». Aun así, su interés persistió. Cuando se consiguió la financiación para el puesto, era suyo si lo quería. No lo pensó dos veces antes de aceptar.
Hace dos años, Pehlivanova recibió un correo electrónico de Tara White, una quiropráctica de Santa Fe. Mientras practicaba kayak en el río Chama, en Nuevo México, White fue arrastrada por corrientes rápidas de agua hacia una gran roca.
Luego, como le escribió más tarde a Pehlivanova, “Me vi a mí misma en la roca, observando cómo mi cuerpo se ahogaba debajo de la roca. Vi cómo mi cuerpo flotaba río abajo, chocando contra diferentes rocas, recibiendo golpes”. Durante todo ese tiempo, White se sentía cálida y contenta, rodeada de tres “seres de luz”. Estaba feliz de permanecer donde estaba “para siempre… Era tan tranquilo, encantador y sereno”.
Pero esa sensación cambió rápidamente. White vio a la policía llegar a su casa, diciéndole a su esposo y a sus dos hijos que ella había muerto en el río. Su sensación de calma se desvaneció. “No pueden tener una madre que muera joven”, recuerda haber pensado. “Y en el momento en que pensé eso… fue como si me hubieran devuelto bruscamente a mi cuerpo. Y hacía frío. Y estaba debajo del agua”.
Para evaluar y comparar las ECM, Greyson creó una escala, una serie de 16 preguntas que abordan las similitudes entre muchas ECM. ¿El tiempo parecía acelerarse o ralentizarse? ¿Viste escenas del futuro? ¿Viste espíritus de personas fallecidas o figuras religiosas? ¿Tus sentidos eran más vívidos de lo habitual? Cada respuesta puede obtener hasta dos puntos, y cualquier persona que obtenga más de siete puntos se considera que ha tenido una ECM, con puntuaciones más altas que corresponden a experiencias más intensas y profundas; en la jerga de DOPS, “ECM profundas”.
Más allá de esas similitudes, los detalles varían de persona a persona. Un sujeto le contó a Greyson que había experimentado elementos del cielo y del infierno y que Jesús finalmente lo había enviado de regreso. Otro dijo que había tenido una experiencia extracorpórea mientras estaba bajo anestesia y notó que una enfermera en el quirófano llevaba cordones de zapatos diferentes. Las personas informan haber visto escenas vívidas de su infancia, haber conocido deidades, haber olido aromas intensos. Las ECM también parecen variar según el género, la religión y el origen cultural. Por ejemplo, las personas en el mundo occidental tienden a describir estar al final de un largo túnel, mientras que las personas en naciones menos desarrolladas dicen que estaban en el fondo de un pozo. En una ocasión, un camionero le contó a Greyson que había sido absorbido por un tubo de escape.
Dicho esto, algunas personas relatan experiencias que contradicen sus expectativas culturales y religiosas sobre la muerte. Por ejemplo, un cristiano podría describir una escena más acorde con las enseñanzas budistas. En un artículo de 2013, Greyson utilizó este fenómeno para refutar la crítica de que las experiencias cercanas a la muerte podrían ser resultado de la imaginación o de la sugestión subconsciente. He leído sobre experiencias cercanas a la muerte, y suelen incluir luces y túneles. O mi religión cree en el cielo, así que cuando temí estar a punto de morir, vi ángeles. Además, Greyson escribió: «experiencias que se reportaron antes de 1975, cuando el primer libro de Moody, no se diferencias las experiencias reportadas desde esa fecha.
Entonces, ¿qué causa exactamente las Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM)? Greyson y Pehlivanova no pueden decirlo con certeza. Algunos científicos creen que existe una explicación física, algún mecanismo arraigado en el cerebro o el cuerpo que las sitúa en la misma categoría que las alucinaciones. Si ese fuera el caso, las ECM podrían descartarse como una peculiaridad bioquímica, y no como una posible ventana a la conciencia que existe después de la muerte.
Greyson y Pehlivanova han analizado más de una docena de teorías al respecto. Todas, afirman, han sido refutadas, lo que ilustra la dificultad de estudiar las ECM. Por ejemplo: cualquier persona que se acerca a la muerte recibe una cantidad insuficiente de oxígeno durante un período de tiempo. ¿Podría eso desencadenar alucinaciones? Greyson analizó datos de pacientes hospitalizados por paro cardíaco y descubrió que quienes reportaron ECM tenían niveles de oxígeno más altos que quienes no las experimentaron. De manera similar, los investigadores han descubierto que los pacientes hospitalizados que toman dosis más altas de medicamentos reportan menos ECM que aquellos que toman dosis más bajas.
Los investigadores de las Experiencias Cercanas a la Muerte no pueden conectar a un paciente a electrodos, pedirle que casi muera y luego observar si sus ondas cerebrales presentan fluctuaciones interesantes. En cambio, se basan en recuerdos, entrevistas que se transcriben y almacenan.
Otra teoría postula que las repentinas descargas de actividad eléctrica en el cerebro antes de la muerte podrían ser responsables de las ECM. Sin embargo, los experimentos que implican que los humanos casi mueran son inviables, por lo que gran parte de la investigación existente en este ámbito se ha centrado en el estudio de ratas. «Nadie entrevista a las ratas para saber qué estaban pensando», dice Greyson.
El neurólogo de la Universidad de Kentucky, Kevin Nelson, se sintió fascinado por las ECM al principio de su carrera, cuando un paciente describió haber presenciado una batalla por su alma entre Jesús y el diablo. En 2006, fue coautor de un artículo que presentaba otra posible explicación física para las ECM: la intrusión REM, un estado en el que el cerebro mezcla la vigilia con el sueño. Desde entonces, Nelson y Greyson han debatido sobre la teoría de la intrusión REM, de forma respetuosa y académica, y Nelson no comparte la creencia de que la conciencia exista más allá del cerebro humano. «No tenemos ni una pizca de la evidencia científica más común para esta afirmación extraordinaria», afirma.
A pesar de sus diferencias, ambos médicos coinciden en una cosa: para quienes las sobreviven, las ECM pueden tener un profundo impacto psicológico. Como dice Pehlivanova: «Esto cambia la vida» de las personas”.
Al principio, la experiencia de White en el río Chama la dejó conmocionada. Pero con el tiempo, la hizo cuestionarse su forma de afrontar la vida. Una persona muy exitosa, había sido la mejor alumna de su clase en la escuela secundaria, había obtenido una beca completa para la universidad y había creado su propia consulta de quiropráctica.
Tras su experiencia cercana a la muerte, White sintió que nada de eso importaba. Cerró su consulta para pasar más tiempo con sus hijos. “Me resultaba muy difícil volver a mi vida normal”, dice. “Sentía que me había desmoronado mentalmente, como si estuviera flotando, como si no pudiera estar realmente anclada en la vida tridimensional”.
Las personas que tienen experiencias cercanas a la muerte a menudo “informan que ya no le temen a la muerte. Incluso aquellos que tienen experiencias desagradables dicen: ‘Sé que este no es el final, y estoy deseando ver lo que viene después’”.
Greyson ha hablado con muchas personas cuyas experiencias cercanas a la muerte fueron transformadoras. Está el obrero que perdió su tendencia a la violencia. La productora de televisión que de repente sintió que su trabajo carecía de sentido. El adolescente que encontró su vocación como técnico de emergencias médicas. “Casi siempre regresan diciendo: ‘Ahora soy mucho más espiritual que antes’”, dice Greyson. “La gente se siente conectada con todo lo que la rodea, como si formara parte de algo más grande que ellos mismos. También informan que ya no le temen a la muerte. Incluso quienes tienen experiencias desagradables dicen: «Sé que este no es el final, y estoy deseando ver qué viene después».
A principios de la década de 1980, Greyson trabajó con muchos pacientes con tendencias suicidas que se habían detenido antes de quitarse la vida por miedo a lo que sucedería después. Le preocupaba que las ECM hicieran que estos pacientes fueran más propensos a suicidarse, pero descubrió lo contrario. «Decían cosas como: «Ahora me doy cuenta de que soy mucho más que este cuerpo físico, y los problemas que tengo ya no son tan importantes como antes»», dice Greyson.
Además de alterar la visión del mundo, las ECM pueden dejar a los supervivientes perplejos y solos. Tras su accidente de bicicleta, Fowler no sabía qué pensar de su ECM ni con quién hablar al respecto. Cuando salió del hospital, se lo contó a su familia. Ellos se preguntaron si había sufrido una lesión cerebral. Poco después, Fowler fue llamada a filas durante la Operación Tormenta del Desierto. «Definitivamente no podía hablar de ello en el contexto militar», dice. «Allí te encierran por eso».
Históricamente, las personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte reportan “muchas reacciones negativas, como que les digan que están locas o que se callen” cuando comparten lo que han vivido, dice Pehlivanova. Algunas han sido medicadas y recluidas en pabellones psiquiátricos, sufriendo problemas de salud mental persistentes.
White se puso en contacto con Pehlivanova y DOPS porque se sentía estancada psicológicamente. “La terapia convencional”, dice, “no me estaba funcionando”. Saber que lo que había vivido tenía un nombre, y que otras personas habían pasado por experiencias y cambios similares, la ayudó a sentirse más cómoda con las decisiones que había tomado en su vida desde su accidente.
“El simple hecho de que alguien lo estuviera estudiando me dio validez de inmediato”, dice White. “Pensé: ‘Un momento, esto es algo real. No tengo por qué ser tan dura conmigo misma’”.
A Greyson y Pehlivanova les gusta imaginar un mundo en el que personas como White y Fowler se sientan cómodas confiando en sus médicos, y en el que los impactos psicológicos de las Experiencias Cercanas a la Muerte se tomen en serio en la atención médica postraumática. Para lograrlo, DOPS está trabajando para establecer relaciones con los médicos de la Universidad de Virginia, UVA, y brindarles herramientas para hablar sobre las experiencias cercanas a la muerte. Recientemente, la unidad envió un cuestionario a más de 200 médicos de la universidad. “Casi todos sabían al menos algo sobre las experiencias cercanas a la muerte”, dice Greyson. “La mayoría pensaba que deberían hablar con los pacientes al respecto. La mayoría pensaba que no sabían lo suficiente para hacerlo”.
“Realmente hay que estar abierto a escuchar lo que los pacientes quieren decir al respecto, no a decirles a los pacientes lo que les sucedió”, añade. “Si quieren pensar que se trata de falta de oxígeno, o un don de Dios, o miedo psicológico a la muerte, que lleguen a sus propias conclusiones. Pero escuchen lo que dicen al respecto y cómo creen que afectará su vida futura”. Hace años, uno de los entrevistados de Greyson compartió un detalle peculiar: mientras flotaba sobre su propio cuerpo durante una cirugía, pudo ver a su cirujano hacer un movimiento con los brazos similar a un aleteo.
Intrigado, Greyson buscó al cirujano, quien comprendió de inmediato el movimiento que había descrito. Después de lavarse las manos y ponerse los guantes estériles, explicó el cirujano, no quería arriesgarse a tocar nada que pudiera estar contaminado. Así que colocó las manos sobre su pecho y dirigió a su equipo señalando con los codos hacia diferentes objetos en la sala.
La práctica de verificar los testimonios es común en DOPS, no por escepticismo, sino como un medio de validación. El cirujano que aleteaba con los brazos es un ejemplo clave de lo que la unidad quiere que otros reconozcan: experiencias que desafían la comprensión. Las «teorías fisiológicas reduccionistas que pretenden explicar las ECM (Experiencias Cercanas a la Muerte) explicando —o afirmando explicar— un solo aspecto de ellas», dice Pehlivanova, tienen pocos argumentos para explicar cómo un paciente anestesiado pudo haber observado a su médico moviendo los codos de un lado a otro mientras comenzaba la operación.
¿Qué sucede cuando morimos? ¿Somos algo más que nuestros cuerpos? Nelson, el investigador de la Universidad de Kentucky, coincide con el consenso médico y científico cuando afirma que «la conciencia depende del cerebro, y mantengo esa postura hasta que se demuestre lo contrario». (Nelson también espera estar equivocado). Greyson comenzó en el mismo punto —creyendo que la mente no es más que el cerebro físico— pero desde entonces se ha alejado de esa certeza. Hay demasiadas historias inexplicables archivadas, demasiadas experiencias que sugieren algo más. «Probablemente nos llevará otros 100 años o más descubrir en realidad qué está sucediendo», dice. «Yo no estaré aquí para verlo, pero creo que nos estamos acercando».
Los segundos que aparece la pantalla en negro son los espacios donde iban los anuncios.
Estaba acabando de leer un libro recién publicado en español que desde el día anterior, cuando lo empecé a leer, me tenía en vilo de asombro y fascinación: Perstroika. Nuevo pensamiento para mi país y el mundo, de Mijail Gorbachov. Mientras más avanzaba en la lectura más fuerte se hacía el presentimiento de que algo estremecedor, impensable hasta ese momento estaba por suceder en la Unión Soviética. Pero se aclaraba la inconcebible idea a medida que iba comprendiendo a fondo las palabras del líder soviético, y es necesario aclarar las de su esposa, Raisa Maximovna Titarenko, que influía considerablemente en el pensamiento de Gorbachov, sobre todo en lo que respecta a la apertura y el cambio hacia la democracia que necesitaba llevarse a cabo en el país que ambos amaban: Rusia.
Era el año 1988. Y poco a poco se fue creando en mí la idea de que lo que se estaba fraguando en la Unión Soviética inevitablemente iba a tener repercusiones en Cuba. Pensé que en 1989 se cumplirían 30 años de la revolución cubana, de la toma del poder de Fidel Castro y el casi inmediato y trágico giro que tomó el país una vez Castro eliminó –encarcelación, asesinatos, juicios sumarios, fusilamientos, mentiras y su incuestionable psicopatía y narcisismo maligno– de todo el que se opusiera a su voluntad de imponer el comunismo en Cuba. Y así comenzó también el exilio cubano.
Los segundos en que aparece la pantalla en negro al principio y entre secciones ocup el lugar donde iban los anuncios.
Se me ocurrió llamar a Alfredo Duran, director del Canal 51, con quien había trabajado en el Canal 23. Conocía sus gusto por la creatividad, la originalidad, su mente receptiva y abierta, su pluralismo demócrata. Rara avis en el Miami de esa época, y me encantaba su excepcionalidad. Lo llamé e hicimos una cita para vernos al próximo día en su oficina. Una conversación larga y una idea que cobró forma concreta de realizar un documental sobre la historia del exilio cubano, ahora que estaban por cumplirse sus 30 años. El primero que se hacía. Siempre en los medios miamenses se transmitían en los noticieros anécdotas de exiliados, entrevistas e historias de la revolución cubana, de lo que políticamente pasaba en Cuba.
De inmediato pusimos manos a la obra. Decidimos dividirlo en tres décadas cronológicas. Lo más significativo que había ocurrido en cada una de ellas. El trabajo, por supuesto, fue inmenso: Investigar esa historia, escribir el libreto que consistía en las preguntas que le haría, detrás de las cámaras, a las personas imprescindibles de la historia, la narración de la historia y por otra parte, buscar las imágenes (footage) de cada acontecimiento. Encontré casi todo lo que buscaba y para mi gran satisfacción hallé fotos y vídeos de hechos históricos que sucedieron, pero que no se habían transmitido, mucho menos expuestos como especies de «manchas» que ensuciaban la imagen de un exilio patriota, exitoso, conservador vertical, inmaculado. Y last but not least, la música que acompañaría esta epopeya. ¿Quién, pensé, si no mi entrañable amiga de largos años, cantautora de las mejores, y de una cubanía –y cubanidad– que la hacía esencial para componer la letra y la música de un documental sobre nuestra amada Cuba.
La llamé por teléfono, le expliqué todo sobre el proyecto y acordamos hablar a medida que se iba filmando cada segmento.
El resultado maravilloso lo pueden escuchar completo en el documental. El son de las tres décadas es un canto al triunfo, al fracaso, el dolor, la frustrada lucha por la libertad, y más que nada, aunque desarraigados y rotos por dentro al ver la destrucción y la ruina que han hecho de Cuba los comunistas, inexplicablemente orgullosos de ser cubanos.
Y asi, esa búsqueda de historias verídicas me llevaron incuso a The National Archives y a la Biblioteca del Congreso en Washington, y por supuesto a las universidades y los archivos de los canales de televisión de Miami. Cómo hacerle las preguntas clave a ciertas personas imprescindibles de esta historia tan controversial –¡Y cómo lo comprobaríamos después!- y altamente polémica.
Se exhibió el 20 de mayo de 1989. Al otro día ardió Troya en Miami. Nos acusaban de no sé cuántas cosas. La calumnia, la descalificación, el insulto y por supuesto, el clásico: ¡comunistas!habiendo demostrado el programa todo lo contrario. Pero como me repugna escuchar las imbecilidades, tergiversaciones y mentiras que han reinado en la radio miamense, la apagué. Yo, que jamás la escuchaba, ahora lo había hecho por las llamada de teléfono que recibí para advertirme de lo que estaba pasando, por eso la puse. Todos sabemos quiénes son los patrioteros de micrófono que establecieron la intimidación como arma infalible en Miami, del cual muy poca gente que disentía de ellos salía ilesa, y los hubo incluso que fueron blanco de intentos de asesinato, como el creador y locutor de uno de los pocos excelentes programas de radio, Emilio Milián. Y me anoto como un logro, después de mucha búsqueda, el haber conseguido las imágenes de él tirado en el parqueo de la estación, moribundo. Al encender su carro una bomba que estaba conectada al motor hizo explotar el carro con idea de matarlo. No lo lograron, pero le arrancaron las piernas. No voy ahora a enumerar las bombas que pusieron los «intransigentes» patriotas cubanos del exilio «anticastrista», que muy oportunistamente llegaron a crear una verdadera industria para hacer dinero en sus estaciones radiales arrancándole el pellejo, metafórica y literalmente, a los que no pensaran y se expresaran como ellos, o por lo menos se callaran ante mentiras e injusticias.
Cuán no sería mi encanto al enterarme de que Durán, después de los ataques radiales y de cierta prensa escrita que causó el documental, al otro día expresó en un editorial del Canal 51 que como había gustado tanto, a petición popular, se exhibiría el siguiente sábado. Resulta que tuvo unos ratings altísimos, y cuando se entregaron los Emmys a fines de año o al año siguiente, fue el documental que más de esos galardones a los mejores programas de televisión obtuvo en la historia de la televisión hispana en el Sur de la Florida.
Pongamos otro ejemplo. El coleccionista de arte, Ramón Cernuda, director de la galería Cernuda Art, no sospechaba que exhibir una pintura de un artista cubano en el difunto Museo Cubano de Arte y Cultura causaría el escándalo que causó en Miami y la demonización de su persona. Entérense las nuevas generaciones de cubanos si no lo saben: el 22 de abril de 1988 se subastó en dicho museo la obra de Manuel Mendive Pavo Real. La obtuvo José Juara por $500. Paso seguido, Juara salió del museo y frente a sus puertas lo quemó como gesto de protesta de que en Miami se exhibiera o vendiera arte cubano realizado por artistas residentes en la isla. A partir de ese día era prácticamente anatema visitar el Museo Cubano de Arte y Cultura, pero como no todos los cubanos, afortunadamente, eran de igual calaña, sí siguieron yendo cientos de personas a ver las buenas exposiciones de arte cubano que allí se exhibían. Puedo contarles muchas anécdotas acerca de lo que en esta ciudad fue sucediendo para intimidar a los cubanos. Pero no lo voy a hacer porque me repugna. A mí no me intimidaron nunca.
Volvamos al tema, que es acerca del documental que aquí les ofrezco para que los lectores que conocen poco o nada de estos casi 70 años de la inmensa diáspora cubana, vean algunas de las experiencias más significativas de lo que fueron los primeros 30 años del exilio cubano. Mi «pecado» al elegir las historias, escribir el libreto que consistía en narración de las presentadoras, Leticia Callava y Alina Mayo Acce, hacer las preguntas que le haría a los entrevistados,, producir y asistir en la posproducción, previa aprobación de Durán, claro. Fue desmitificar al exilio como el lugar donde imperaba la libertad plena, muy contrario a lo que se vivía en Cuba. Me negué a que se mostrara sólo el lado admirable y sin duda de la superación y los grandes éxitos personales y comunitarios de los cubanos miamenses. Como en toda historia, ésta tenía dos caras. La otra no se había mostrado casi nunca, sólo cuando había sido noticia ese día. Y la verdad es que no hubo nada más parecido a la dictadura comunista de Cuba que la dictadura cubana en el exilio, que duró bastantes años. El efecto que tuvo esta historia cuando salió al aire es evidencia de ello.
Soy consciente que muchos de los sucesos deplorables que sucedieron aquí fueron causados por los agentes de la Seguridad del Estado cubano que desde un principio llegaron a Miami infiltrados para desacreditar y hacerle daño a la imagen del exilio cubano. Era uno de los hobbies preferidos de Fidel Castro. En el ambiente académico de casi todo Estados Unidos el ambiente y la enseñanza era de un izquierdismo feroz. Todo eso lo sabemos. Fue difícil abrirse paso aquí, sí, pero eso no excusaba la derecha ultraconservadora y desinformante de los cubanos exiliados.
Pero la situación, gracias a Dios, fue cambiando. A medida que iban llegando más y más cubanos de otras generaciones y experiencias se fue haciendo realidad aquí la realidad misma que se vivía en Cuba. Se fue valorando, viviendo la verdad de lo que hasta bien entrado los 90 era una visión idealizada, completamente separada de la que vivíamos tanto allá como aquí. Es tarea de los historiadores darle sentido a estos casi 70 años de caos y sufrimiento.
Es valioso el testimonio que da la escritora Mirta Ojito sobre la percepción del impecable y purísimo «exilio histórico» sobre los cubanos llegados por el Mariel. Llamados por ellos en tono despectivo «marielitos». Y los «marielitos» a mí me enseñaron mucho y agradecí montones que le inyectaran vida y sangre nueva a la congelación cadavérica de este pueblo sureño.
Capítulo aparte merecería mi amigo Bernardo Benes, que en paz descanza, magnífico ser humano, admirable cubano y uno de los peores tratados y desprestigiados por el exilio. ¿Su culpa? Haber negociado con Fidel Castro la liberación de casi 3,600 presos políticos con sus familiares en 1978, en una operación de excepcional diálogo que dio muy buenos frutos para una de las causas más queridas y por las que más había luchado Benes: la reunificación familiar. Y fue él quien abrió la puerta. Algo de suma importancia que se logró además de la liberación de los presos políticos fue el derecho de los exiliados a viajar a Cuba. Y así, en cuestión de un día, cuando se supo la noticia, estalló la felicidad de miles de exiliados que, después de 20 años podrían por primera vez regresar para ver a su familia y su país.
Pero el abogado, periodista, respetado líder civil y banquero –Benes fundó el primer banco cubanoamericano en Estados Unidos, el Continental National Bank of Miami– terminó pagando un precio muy alto por todo esto. De banquero exitoso, quedó en la ruina. Tuvo de vender sus acciones en el banco que fundó, dejar el trabajo, milagrosamente salvarse de dos intentos de asesinato y ver cómo los que lo detestaban por el bien que había hecho, y que alguien diga lo contrario, llegaron a colocar una bomba en su banco. Fue acaso el capítulo más vergonzoso del exilio cubano de Miami: él mismo contó cómo cuando le iba a dar la mano a algunos amigos o en un acto social a gente conocida, se quedaba con la mano elevada vacía. Muchos dejaron de saludarlo o darle la mano. ¿Y la radio del patio? Difamaciones, humillaciones, ataques verbales que incitaban a la violencia contra su persona, hecho que le hizo temer por su propia vida, lo que le hizo prudentemente permanecer largos períodos sin salir de su casa. Es que quien no lo vivió no puede sospechar lo que fue aquello de violento. Ninguna organización ni agrupación, ni persona le agradeció públicamente lo que había logrado. Su heroico acto creó un neologismo despectivo –»dialoguero», «dialoguera»– acusación que podría ser peligrosa, y no solía estar ausente de los vozarrones que tronaban por los micrófonos y otros medios.
Como es natural fui acusada varias veces en la prensa escrita y radial de ser dialoguera, «rosadita» me dijo un amigo que oyó que me llamaron un día, supongo que para no decir comunista, aunque el término no faltó en bocas que ahora son huesos bajo tierra. Aunque algunas andan por ahí todavía en su buen vivir. Que Dios los bendiga a todos y todas. Ninguno de ellos o ellas aman más a Cuba y la democracia que yo. Y mi vida se la he dedicado a la lucha por su libertad.
Sé que me detuve en contar, a vuelo de pájaro porque las historias son complejas y largas, en la parte deplorable del exilio cubano. No me pregunto por qué. Es que, como Benes, Cernuda y otros que sufrieron en carne propia la llama del odio, yo también la sufrí. Y no cesó por parte de ese sector que odia o condena a la persona que piense diferente a él o ella. Ese sector por fortuna es cada vez más pequeño, y decididamente menos vociferante e intimidador en los medios.
Pero les anuncio que la mayor parte de El exilio cubano: Del trauma al triunfo es una historia llena de amor a nuestro exilio, lo cual no impide decir la dolorosa verdad que también forma parte de él. Ojalá lo vean completo. Los invito a hacerlo y se enterarán de hechos que considero muy importantes en la inclusión de la futura historia que se escriba sobre la experiencia del destierro y la diáspora cubanos.
“La lucha del hombre contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido.” – Milan Kundera, El libro de la risa y el olvido (1999)
Center for a Free Cuba
El viernes 11 de julio de 2025 se conmemora el cuarto aniversario de las protestas nacionales del 11 de julio de 2021 en Cuba. Cuatro años después, aún quedan más de mil presos políticos en Cuba, la mayoría de los cuales fueron encarcelados durante esas protestas no violentas.
La organización de derechos humanos Prisoners Defenders, con sede en Madrid, cifra el número total de presos políticos identificados en Cuba hoy en día en 1,158. Este aniversario también conmemora la muerte de dos manifestantes no violentos identificados, asesinados por agentes del gobierno un día después, el 12 de julio de 2021.
Diubis Laurencio Tejeda, cantante de 36 años, que participó en la protesta del 11J en un suburbio de La Habana, recibió un disparo por la espalda por parte de la policía. Un video de las consecuencias del tiroteo de este joven se difundió en la isla. Les advertimos que no es fácil ver esto.
Christian Barrera Díaz desapareció en Cuba el 12 de julio de 2021 mientras participaba en una protesta no violenta. La policía informó a su familia que estaba bajo custodia, luego les dijo que se había ahogado y fue enterrado en una fosa común. Su familia está convencida de que la policía lo golpeó hasta matarlo.
Hay otros, pero el régimen ha aterrorizado a sus familias para que guarden silencio.
El viernes 11 de julio a las 7:00 pm se realizará una vigilia en la Embajada de Cuba en Washington con motivo del cuarto aniversario de las protestas del 11J en Cuba. Está co-organizado por el Centro por una Cuba Libre, Estudiantes por la Libertad y la Fundación en Memoria de las Víctimas del Comunismo.
El escritor y periodista cubano Carlos Alberto Montaner falleció hace dos años, el 30 de junio de 2023, pero vivió lo suficiente para presenciar y reflexionar sobre las protestas del 11J. El 30 de octubre de 2021, escribió una columna en su blog, reproducida a continuación, titulada «Cuba, el fin de la fiesta». En ella, escribió cómo la dictadura cubana había cerrado las vías institucionales para abordar el cambio de forma no violenta, pero señaló que cuando se alcance una masa crítica, el cambio finalmente llegará.
«Anteriormente, la Constitución, los objetivos comunistas de la sociedad cubana y el papel del Partido habían sido blindados, por lo que era muy improbable que modificaran el curso de los acontecimientos cubanos. Sin embargo, es prácticamente imposible impedir tales cambios hacia la apertura. ¿Cuándo ocurrirán? Una vez que exista una masa crítica que los exija o, en su defecto, cuando ciertas personas con poder efectivo tengan la voluntad política de llevarlos a cabo.
«Ambas fuerzas concurren en Cuba. El 11 de julio, se hizo evidente que los jóvenes quieren ampliar los márgenes de participación de la sociedad, pero al mismo tiempo, hay miles de cuadros del propio Partido Comunista que se autodenominan «reformistas» y están deseosos de iniciar un cambio sustancial que les permita abandonar para siempre las supersticiones colectivistas y autoritarias. Han sido 62 años de continuos fracasos».
Valientes disidentes en la isla han documentado lo ocurrido aquellos días a mediados de julio de 2021, y una versión abreviada con subtítulos en inglés está disponible a continuación. Por favor, compartan este video y organicen vigilias en memoria de los presos políticos cubanos, así como para exigir justicia para los asesinados por la dictadura.
“Irán y Cuba, en cooperación mutua, pueden poner de rodillas a Estados Unidos.” – Fidel Castro, Teherán, mayo de 2001
Este es un momento de gran incertidumbre y peligro, mientras la guerra se desata en Oriente Medio entre Irán e Israel. También es momento de que Estados Unidos se mantenga alerta, especialmente ante las amenazas cercanas.
A 145 kilómetros de Estados Unidos continental se encuentra una dictadura abiertamente aliada a la teocracia islamista en Irán.
El 13 de junio de 2025, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la dictadura cubana en La Habana (Cubaminrex) condenó enérgicamente “los ataques perpetrados por Israel contra la República Islámica de Irán”.
El 26 de septiembre de 2024, el ejército israelí llevó a cabo un ataque aéreo mientras los líderes de Hezbolá se reunían en su cuartel general en Dahiyeh, al sur de Beirut. En el ataque murió Hassan Nasrallah, el veterano líder del grupo terrorista.
Miguel Díaz-Canel, presidente designado por Raúl Castro, denunció a Israel el 10 de octubre: “Condenamos el cobarde asesinato selectivo de Hassan Nasrallah, secretario general de Hezbolá, como resultado del ataque israelí…”.
Ni Díaz-Canel ni Cubaminrex condenaron a Hamás, el grupo terrorista de Irán, cuando invadió Israel el 7 de octubre de 2023, matando a 1,200 personas y tomando cientos de rehenes, ni a Hezbolá, otro agente terrorista iraní, que comenzó a disparar cohetes contra Israel. Sin embargo, La Habana sí culpó a las víctimas.
El 8 de octubre de 2023, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba emitió un comunicado condenando la “impunidad” de Israel, calificando al Estado judío de ocupante y a Estados Unidos de cómplice histórico. Sus aliados en la región, los dictadores Nicolás Maduro en Venezuela, Daniel Ortega en Nicaragua y el presidente y exterrorista del M-19 Gustavo Petro en Colombia, no denunciaron los ataques terroristas contra Israel.
La Habana y los aliados de Teherán en Estados Unidos
Ese mismo día, militantes de izquierda, vinculados a la dictadura cubana, organizaron una protesta en Times Square para celebrar los asesinatos como un acto de resistencia y ondearon pancartas con lemas e imágenes antisemitas. Los medios oficiales cubanos la promovieron. El 11 de octubre de 2023, el Foro de los Pueblos (TPF) emitió un comunicado defendiendo su manifestación del 8 de octubre en Times Square, redoblando su apoyo a Hamás.
Manolo De Los Santos, codirector ejecutivo del Foro, es investigador de larga trayectoria en el Instituto Tricontinental de Investigaciones Sociales y residió en Cuba durante muchos años, donde trabajó en la construcción de redes internacionales de movimientos y organizaciones populares.
En julio de 2022, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, recibió a De Los Santos y al director ejecutivo del Instituto Tricontinental de Investigaciones Sociales, Vijay Prashad, con el objetivo de elaborar un nuevo consenso, basado en la teoría y en las diferentes experiencias de movimientos sociales y países, sobre el camino del socialismo.
El 24 de enero de 2024, Manolo De Los Santos expresó en voz alta su postura en el Foro de los Pueblos en la ciudad de Nueva York: «Cuando finalmente asestemos el golpe final para destruir a Israel. Cuando el Estado de Israel sea finalmente destruido y borrado de la historia, ese será el golpe más importante que podamos dar para destruir el capitalismo».
La Habana redobla su apoyo a Irán, Hamás y Hezbolá.
La Habana ha sido aliada del régimen islámico de Irán desde que los ayatolás asumieron el poder en 1979, y los hermanos Castro se han reunido con ellos regularmente durante décadas. Durante una visita a Teherán en mayo de 2001, Fidel Castro proclamó: «Irán y Cuba, en cooperación mutua, pueden poner de rodillas a Estados Unidos».
En diciembre de 2023, el líder supremo iraní, el ayatolá Jamenei, recibió al presidente cubano Díaz-Canel en Teherán, afirmando que su alianza estratégica «puede adoptar una postura común y eficaz en importantes asuntos internacionales como la cuestión palestina».
El régimen islámico de Irán no se anda con rodeos, y durante la administración Obama, mientras muchos celebraban el acuerdo alcanzado con Teherán, el ayatolá continuó anunciando la destrucción de Israel.
El ayatolá Alí Jamenei, líder supremo de Irán, durante un discurso en la mezquita del Imán, Jomeini en Teherán en septiembre de 2015, afirmó que Israel «no verá el fin de estos 25 años». Esto ocurrió tan solo tres meses después del anuncio del acuerdo nuclear con Irán el 14 de julio de 2015, en el que Teherán accedió a limitar su programa nuclear a cambio de un alivio de las sanciones.
Existe un nexo islamista-comunista, antiisraelí y antiestadounidense, que atraviesa La Habana, Cuba, y llega a Teherán, Irán.
Presidentes de Cuba e Irán se reúnen en La Habana y prometen enfrentar al imperialismo yanqui
Jueves, 15 de junio de 2023
Por Nelson Acosta
LA HABANA (Reuters) – El presidente iraní, Ebrahim Raisi, se reunió el jueves con su homólogo cubano, Miguel Díaz-Canel, en su última escala de una gira por tres países latinoamericanos destinada a consolidar el apoyo entre los aliados latinoamericanos afectados, como Irán, por las sanciones estadounidenses.
Raisi declaró a la prensa en un foro comercial en La Habana la madrugada del jueves que Cuba e Irán buscarían oportunidades para colaborar en generación de electricidad, biotecnología y minería, entre otras áreas.
“Las condiciones y circunstancias en las que se encuentran Cuba e Irán hoy tienen muchos puntos en común”, declaró Raisi en una conversación con el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel. “Cada día nuestras relaciones se fortalecen”.
Altos funcionarios firmaron acuerdos administrativos con el compromiso de impulsar la cooperación entre los ministerios de justicia y las agencias aduaneras de ambos países, así como en materia de telecomunicaciones.
A principios de esta semana, Raisi visitó a líderes de Venezuela, otro país productor de petróleo, donde se comprometió a intensificar el comercio bilateral y ampliar la cooperación en petroquímica. Antes de llegar a Cuba, el presidente iraní también se reunió con el presidente nicaragüense Daniel Ortega en el país centroamericano.
“Venezuela, Nicaragua, Cuba e Irán se encuentran entre los países que han tenido que enfrentar heroicamente las sanciones (…), las amenazas, los bloqueos y la injerencia del imperialismo yanqui y sus aliados con una tenaz resistencia”, declaró Díaz-Canel a su homólogo iraní.
“Esta visita reforzó nuestra convicción de que tenemos en Irán una nación amiga en Oriente Medio, con la que podemos conversar con confianza… y abordar los problemas globales más complejos”.
Al ser preguntado a principios de esta semana sobre la gira de Raisi por América Latina, el portavoz de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Kirby, afirmó que el presidente iraní podía hablar de su propia agenda.
“No les pedimos a los países de este hemisferio ni de ningún otro que elijan con quién se van a asociar, con quién van a hablar o a quién van a permitir que los visite”, dijo Kirby. “Eso les corresponde a ellos. Nos centramos en nuestros propios intereses de seguridad nacional en la región”.
La visita de Raisi se produce en un momento en que Cuba también busca fortalecer los lazos con aliados distantes, pero cruciales, como Rusia y China, ambos sujetos a sanciones estadounidenses.
El año pasado, Díaz-Canel también se reunió con los presidentes de Rusia y China, fortaleciendo las relaciones y firmando acuerdos para aliviar la carga de la deuda del país y asegurar la ayuda tras los devastadores impactos del huracán Ian, que azotó la isla el otoño pasado.
Cuba, bajo el régimen comunista, ha estado bajo un amplio embargo comercial estadounidense desde poco después de la revolución de Fidel Castro en 1959. Esas restricciones, reforzadas por la entonces administración estadounidense… El presidente Donald Trump ha contribuido a una crisis económica casi sin precedentes que ha provocado escasez de alimentos, combustible y medicamentos.
Raisi calificó su visita a los principales aliados latinoamericanos de Irán como un punto de inflexión en las relaciones.
“Presidente iraní llega a Cuba como parte de un viaje a Sudamérica”
Jerusalem Post, 15 de junio de 2023 Por Seth J. Frantzman
En Venezuela, habló sobre la necesidad de confrontar a Estados Unidos y crear un “nuevo orden mundial” que derroque el orden mundial liderado por Estados Unidos que ha existido desde el fin de la Guerra Fría.
El presidente de Irán llegó a Cuba durante la noche, según Trabajadores, un periódico cubano progubernamental. Fue recibido en el aeropuerto por Bruno Rodríguez Parrilla, miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y ministro de Relaciones Exteriores. Riasi se encuentra en un viaje de cinco días por países sudamericanos.
En Venezuela, habló sobre la necesidad de confrontar a Estados Unidos y crear un «nuevo orden mundial» que derroque el orden mundial liderado por Estados Unidos, vigente desde el fin de la Guerra Fría.
Raisi llegó al Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, donde fue recibido por el embajador de Irán en Cuba, Mohamad Hadi Sobhan. «Durante su estancia, el distinguido visitante mantendrá conversaciones con las autoridades cubanas y realizará otras actividades de interés», informaron los medios cubanos. Se esperaba que Raisi se reuniera con el presidente Miguel Díaz-Canel el jueves.
El actual presidente de Cuba fue reelegido en su cargo para un segundo mandato de cinco años por la Asamblea Nacional de este país en abril de este año. A principios de abril de 2018, fue elegido presidente y sucedió a Raúl, hermano de Fidel Castro, añadió el informe.
Este es un viaje importante para Raisi y de gran importancia para la influencia global de Irán. «El ministro de Asuntos Exteriores, Hossein Amirabdollahian; el ministro de Petróleo, Javad Oji; el ministro de Defensa, Mohammad Reza Qaraei Ashtiani; el ministro de Salud, Bahram Ainullahi; y Mohammad Jamshidi, adjunto político de la Oficina Presidencial, se encuentran entre los acompañantes del presidente en este viaje», informaron medios progubernamentales iraníes.
Correos electrónicos de Clinton: Hezbolá estableció una base en Cuba para vengar la muerte de Imad Mughniyeh
Ami Rojkes Dombe | 29/02/2016
Ami Rojkes Dombe is Tech, Cyber & Defense Ed. for IsraelDefense Website. amirojkes@proton.me
Los correos electrónicos de Hillary Clinton revelaron que Hezbolá había establecido previamente una base operativa en Cuba para apoyar operaciones en Sudamérica. Según el informe, la información provino del Mossad israelí.
La publicación de los correos electrónicos de la candidata presidencial estadounidense Hillary Clinton reveló que Hezbolá había establecido y operado una base en Cuba. Se trata de correos electrónicos generados desde la computadora privada de Clinton y que contenían información clasificada. (Nota al margen: No se preocupen; no se autorizó la publicación de ningún documento relacionado con Israel).
Según el sitio web jewishpress, varios años antes del mandato de Obama, el Mossad israelí informó a los estadounidenses sobre dicha base, que se prevé que sirva como base para actividades terroristas en Latinoamérica. (El documento original está disponible en el sitio web del Departamento de Estado).
Se reveló que el Mossad, el servicio de inteligencia israelí, temía que Hezbolá quisiera llevar a cabo ataques contra objetivos israelíes en Latinoamérica y el Caribe. «Además, Hezbolá recibió instrucciones (es bastante obvio quién) para comenzar a elaborar una lista de objetivos en Estados Unidos y el Reino Unido, incluyendo misiones diplomáticas, grandes bancos y empresas», según el documento.
Según el informe, el propio Nasrallah dirigió las negociaciones con el servicio de seguridad cubano, la Dirección General de Inteligencia de Cuba (DGI). Prometió a Cuba que Hezbolá mantendría un perfil bajo y no dejaría rastro alguno de ninguna operación realizada. No hay pruebas de que la DGI haya colaborado con Hezbolá de ninguna manera.
Nasrallah creía que un atentado terrorista en Sudamérica en honor a Mughniyeh sería un acto simbólico, debido a su importante papel en el atentado con bomba contra la embajada israelí en Buenos Aires en 1992. En este contexto, la base de operaciones en Cuba debía brindar apoyo a las células de Hezbolá en Paraguay, Brasil y Venezuela.
Hasta entonces, se habían publicado 46.000 documentos de la correspondencia de Clinton, de un total de 56.000. Para más documentos de interés en la base de datos del Departamento de Estado: Foia.state.gov
Ynetnews.com Menachem Gantz, @Expo2020Dubai Gantz has worked as a journalist across Israel and Europe & also served as the personal advisor to former Israeli President and Nobel Peace Laureate Mr Shimon Peres.
Imad Mughniyeh
El grupo terrorista chií utilizará su centro de operaciones para lanzar un ataque contra un objetivo israelí en Sudamérica, según informa un periódico italiano Menachem Gantz | 09.01.11
Hezbolá ha establecido un centro de operaciones en Cuba para expandir su actividad terrorista y facilitar un ataque contra un objetivo israelí en Sudamérica, según informó el periódico italiano Corriere della Sera.
Según Yedioth Ahronoth, el ataque busca vengar la muerte del comandante de Hezbolá. La organización alega que Israel está detrás de su asesinato en 2008. La represión en Siria daña la imagen de Hezbolá Hezbolá prepara una lista negra para vengarasesinato de Mughniyeh Se sospecha que Hezbolá ha establecido un campamento en Venezuela.
Según el informe, tres miembros de Hezbolá ya han llegado a Cuba con el propósito de establecer una célula terrorista allí. La célula estará compuesta por 23 agentes, seleccionados personalmente por Talal Hamia, miembro de alto rango encargado de dirigir la operación encubierta.
Según se informa, la operación, denominada «El Caso del Caribe», contó con un presupuesto de 1.5 millones de dólares. La base cubana se utilizará inicialmente con fines logísticos, como la recopilación de inteligencia, el establecimiento de redes y la falsificación de documentos.
Hezbolá lleva ya bastante tiempo activo en Sudamérica, principalmente en Paraguay, Brasil y Venezuela, señala el informe.
URGENTE. Aquí se está llevando a cabo un golpe de estado brutal y rápido. La gente no se ha dado cuenta. Este brillante ensayo de unos de los historiadores y pensadores más lúcidos y acertados que conozco, nos lo muestra sin dejar lugar a una duda. Mi asombro fue de espanto al comprobar cómo el gobierno de Donald Trump está realizando su plan–macabro, antiestadounidense y antihumano, el triunfo absoluto del nihilismo– delante de nuestros ojos. Estamos advertidos, pero nos queda poco tiempo.
Timothy D. Snyder nos alerta, como lo hizo antes en dos de sus magníficos libros -On Tyranny y On Freedom (Sobre la tiranía y Sobre la libertad)- acerca del peligro que vive Estados Unidos. Pero esta vez la voz de alerta es desesperada: porque sabe, y confío mucho en su inteligencia, su visión histórica y su sabiduría, que se está llevando a cabo el golpe de estado en el país; que llegó la ejecución del plan de destrucción de la nación tal y como la vio venir, pero peor. Hay que sacar del poder al presidente Donald Trump y al vicepresidente, J.D. Vance lo antes posible o en muy poco tiempo será muy tarde.
La lógica de la destrucción y cómo resistirla
Tymothy Snyder
¿Qué es un país? La forma en que su gente se gobierna a sí misma. Estados Unidos existe porque sus ciudadanos eligen a quienes hacen y ejecutan las leyes. El supuesto de una democracia es que los individuos tienen dignidad y derechos que conocen y protegen al actuar juntos.
Las personas que ahora dominan la rama ejecutiva del gobierno niegan todo esto y están actuando de manera bastante deliberada, para destruir la nación. Para ellos, sólo unas pocas personas, los muy ricos con una determinada visión del mundo, tienen derechos, y el primero de ellos es dominar. Para ellos, no existe tal cosa como Estados Unidos, ni estadounidenses, ni democracia, ni ciudadanos, y actúan en consecuencia. Ahora que los oligarcas y sus clientes están dentro del gobierno federal, están actuando, ilegal e inconstitucionalmente, para apoderarse de sus instituciones.
Las partes del gobierno que trabajan para implementar leyes han sido difamadas durante décadas. A los estadounidenses se les ha dicho que las personas que les brindan servicios son conspiradores dentro de un «estado profundo». Se nos ha instruido que los multimillonarios son los héroes.
Todo este trabajo fue preparatorio para el golpe de estado que está ocurriendo ahora. El gobierno federal tiene una inmensa capacidad y control sobre billones de dólares. Ese poder fue una co-creación del pueblo estadounidense. Les pertenece. Los oligarcas que rodean a Trump están trabajando ahora para cogerse este dinero.
La suya es una lógica de destrucción. Es muy difícil crear un gobierno grande, legítimo y funcional. Los oligarcas no tienen ningún plan para gobernar. Tomarán lo que puedan y deshabilitarán el resto. La destrucción es el punto. No quieren controlar el orden existente. Quieren un desorden en el que su poder relativo crezca.
Piense en el gobierno federal como si fuera un automóvil. Tal vez haya pensado que las elecciones eran como llevar el automóvil a reparar. En cambio, cuando entra al taller, los mecánicos, que de alguna manera no parecen mecánicos, le dicen que han tomado las partes de su automóvil que funcionan y las han vendido y se han quedado con el dinero. Y que eso fue lo más eficiente que se pudo hacer. Y que debería agradecerles.
La brecha entre la riqueza de los oligarcas y la de todos los demás crecerá. Sabiendo lo que ellos mismos harán y cuándo, habrán apostado contra el mercado de valores antes de los aranceles deliberadamente destructivos de Trump, y estarán listos para decirle a todos que compren las criptomonedas que ya poseen. Pero eso es solo mañana y el día después. En general, el colapso económico que planean es más como un diluvio al inverso del Libro del Génesis, aquí, todos los justos se sumergirán mientras que los peores viajarán en el arca de Satanás. Los pocos autoelegidos aguantarán los cuarenta días y cuarenta noches. Cuando las aguas bajen, estarán solos para dominar.
Los aranceles de Trump (que probablemente también sean ilegales) están ahí para hacernos pobres. Los ataques de Trump a los amigos más cercanos de Estados Unidos, países como Canadá y Dinamarca, están ahí para convertir en enemigos a los países donde el constitucionalismo funciona y la gente es próspera. Mientras su país es destruido, a los estadounidenses se les debe negar la idea de que cualquier otra cosa sea posible.
Las deportaciones son un espectáculo para enfrentar a los estadounidenses entre sí, para asustarnos y para hacernos ver el dolor y los campos como algo normal. También crean trabajo pesado para las fuerzas del orden, ubicando a los “criminales” en los lugares de trabajo de todo el país, mientras el crimen del siglo se lleva a cabo en el mismo centro del poder.
Las mejores personas en la ejecución de las leyes federales, la ley del orden, la seguridad nacional y la inteligencia nacional están siendo despedidas. Las razones esgrimidas para ello son la DEI (Diversidad, Equidad e Inclusión) y el lavado de imagen del pasado de Trump. Por supuesto, si se despide a todos los que de alguna manera estuvieron relacionados con las investigaciones del 6 de enero o de Rusia, eso significaría que se despedirá a gran parte o incluso a la mayor parte del FBI. Son malas razones, pero la realidad es peor: el objetivo es la anarquía: sacar del camino a la policía y a los patriotas.
En la lógica de la destrucción, no hay necesidad de reconstruir después. En este caos, los oligarcas nos dirán que no hay otra opción que tener a un hombre fuerte al mando. Puede ser un Trump confundido que firma papeles cada vez más grandes para las cámaras, o un Vance conspirador que, a diferencia de Trump, siempre ha sabido lo que estaba ocurriendo. O cualquier otra persona.
Cuando todos seamos pobres y estemos aislados, dice la lógica, nos consolará la idea de que al menos hay un ser humano al que podemos apelar. Nos conformaremos con una especie de mínimo antropológico, un contacto ilusorio con el hombre fuerte. Como en Rusia, los patéticos selfies en video enviados al Líder serán el límite de la política. Para los hombres que actualmente saquean al gobierno federal, los datos de esos video selfies son más importantes que la gente que los creará. El nuevo mundo que imaginan no es sólo antiamericano sino antihumano. La gente es sólo información, medios para el fin de acumular riqueza.
Se ven a sí mismos como los sirvientes de la libertad de unos pocos elegidos, pero en realidad están poseídos, como miles de tiranos antes que ellos, por sueños fantásticos: vivirán para siempre, irán a Marte. Nada de eso sucederá; morirán aquí en la Tierra, con el resto de nosotros. Su único legado, si lo permitimos, será uno de ruinas. Son dioses podridos mentalmente.
El intento de los oligarcas de destruir nuestro gobierno es ilegal, inconstitucional y más que un poco loco. Sin embargo, las personas a cargo son muy inteligentes políticamente y tienen un plan. Lo describo no porque deba tener éxito, sino porque debe describirse para que podamos hacerlo fracasar. Esto requerirá claridad, velocidad y coaliciones. Intento capturar el estado de ánimo en mi pequeño libro Sobre la tiranía. Aquí hay algunas ideas.
Si votó por los republicanos y le importa su país, por favor actúe en lugar de racionalizar. A menos que haya emitido su voto para que los oligarcas sudafricanos pudieran robarle sus datos, su dinero, su país y su futuro, hágale saber a sus funcionarios electos que quería algo diferente. Y prepárese para protestar con personas con las que no está de acuerdo. Casi todo lo que ha sucedido durante este intento de toma de poder es ilegal. Se pueden presentar demandas y los tribunales pueden ordenar que se detengan las órdenes ejecutivas. Se trata de una labor crucial.
Sin embargo, gran parte de lo que está sucediendo involucra a individuos cuyos nombres ni siquiera se conocen y que no tienen autoridad legal, que deambulan por las oficinas gubernamentales y emiten órdenes que van más allá de la autoridad cuestionable de las órdenes ejecutivas. Su idea es que serán inmunes por su audacia. Esto debe demostrarse que es incorrecto.
Parte de esto llegará rápidamente a la Corte Suprema. No me hago ilusiones de que a la mayoría de los jueces de la Corte Suprema les importe el estado de derecho. Sin embargo, saben que nuestra creencia en esa institución hace que su cargo sea algo más que el de la indigna sirvienta de la oligarquía. Si legalizan el golpe, serán irrelevantes para siempre.
Los demócratas en el Senado y la Cámara de Representantes tienen herramientas legales e institucionales para frenar el intento de toma de poder oligárquica. También debería haber una legislación. Puede que tarde un poco, pero incluso los líderes republicanos podrían reconocer que el Senado y la Cámara de Representantes ya no importarán en una oligarquía post-estadounidense sin ciudadanos.
Obviamente, Trump debería ser sometido a un juicio político (Impeach Donald Trump). O ha perdido el control o está usando su poder para hacer cosas obviamente ilegales. Si los republicanos tienen una idea de hacia dónde va esto, podrían haber los votos para un juicio político y procesamiento.
Entre quienes están considerando un juicio político (impeachment) también debería estar Vance. Él está más cerca de los oligarcas relevantes que Trump, y es más probable que esté consciente de la lógica de la destrucción que él. Es probable que los oligarcas hayan tenido en cuenta, o tal vez incluso quieran, el juicio político y procesamiento de Trump. A diferencia de Vance, Trump tiene carisma y seguidores, y teóricamente podría resistirlos. No lo hará; pero plantea un riesgo hipotético para los oligarcas que Vance no plantea.
Los demócratas que ocupan cargos estatales como gobernadores tienen la oportunidad de perfilarse a sí mismos, o más importante aún, de perfilar a un Estados Unidos que todavía funciona. Los fiscales generales de los estados tienen la oportunidad de hacer cumplir las leyes estatales, que sin duda se habrán infringido.
El Partido Demócrata tiene un nuevo presidente talentoso. Los demócratas necesitarán instrumentos de oposición activa, como un Gabinete del Pueblo, en el que demócratas prominentes asuman la responsabilidad de seguir los departamentos gubernamentales. Sería realmente útil tener a alguien que pueda informar a la prensa y al pueblo lo que está sucediendo dentro de Justicia, Defensa, Transporte y el Tesoro, y todos los demás departamentos, a partir de esta semana.
Los empleados federales deberían permanecer en el cargo, si pueden, durante el mayor tiempo posible. Esto no es político, sino existencial, para ellos y para todos nosotros. Tendrán más posibilidades de conseguir trabajo después si son despedidos. Y la lógica de su despido es hacer que todo el gobierno fracase. Cuanto más se pueda frenar esto, más tiempo tendremos el resto de nosotros para ganar impulso.
¿Y las empresas? Como todo director ejecutivo sabe, el funcionamiento de los mercados depende de que el gobierno cree un campo de juego justo. La adquisición en curso hará la vida imposible para todos, salvo unas pocas empresas. ¿Pueden las empresas estadounidenses pagar impuestos de manera responsable a un Tesoro estadounidense controlado por sus competidores privados? Tesla no pagó ningún impuesto federal en 2024. ¿Deberían otras empresas pagar impuestos que, como saben, solo enriquecerán al propietario de Tesla?
Los comentaristas deberían, por favor, dejar de usar palabras como «digital», «progreso», «eficiencia» y «visión» al describir este intento de golpe de estado. Los oligarcas conspiradores tienen dinero heredado de una era anterior al software, que ahora buscan aprovechar, utilizando técnicas políticas destructivas, para destruir las instituciones humanas. Eso es todo. No ofrecen ningún futuro más allá de representar sus crisis de mediana edad en el resto de nosotros. Es degradante pretender que representan algo más que una lógica de destrucción.
En cuanto al resto de nosotros: asegúrense de hablar con la gente y hacer algo. La lógica de “moverse rápido y romper cosas”, como la lógica de todos los golpes de estado, es obtener éxitos dramáticos rápidos que disuadan y desmoralicen y creen la impresión de inevitabilidad. Nada es inevitable. No estén solos y no se desanimen. Busquen a alguien que esté haciendo algo que admiren y únanse a él.
¿Qué es un país? La forma en que su gente se gobierna a sí misma. A veces, el autogobierno solo significa elecciones. Y a veces significa reconocer la dignidad y el significado más profundos de lo que significa ser un pueblo. Eso significa hablar, destacarse y protestar. Solo podemos ser libres juntos.
Timothy Snyder es historiador estadounidense especializado en la historia de Europa central y oriental, la Unión Soviética y el Holocausto. Es profesor de Historia Richard C. Levin en la Universidad de Yale y miembro permanente del Instituto de Ciencias Humanas de Viena.Ha escrito varios libros, entre ellos:Bloodlands: Europe Between Hitler and Stalin(2010),On Tyranny: Twenty Lessons from the Twentieth Century (2017), The Road to Unfreedom(2018),Our Malady(2020) y On Freedom. Snyder sirve en el Comité de Consciencia del Museo de la Memoria del Holocausto de Estados Unidos. También es miembro del Consejo de Relaciones Exteriores.
La primera parte de este escrito es de Carlos Romero, un amigo de Facebook a quien no conozco personalmente. La segunda parte la escribí yo, no en Facebook, sino aquí en mi blog. Por alguna razón que desconozco el corto escrito de Romero en esa red social ha abierto las puertas de mi propia memoria de esa época y lo que siguió. Quiero contar mi versión de esa era. Difiere de la de mi amigo, pero como a él, forma parte del eje de mi vida, con la inmensa diferencia de que yo soy una exiliada cubana, él es guatemalteco y vive en su país. Que yo sepa no conoce la experiencia de ser exiliado en Estados Unidos, y tener una identidad conflictiva: cubana y estadounidense, que te hace ver y experimentar las cosas muy diferentes. Nacer y vivir en el país de uno sin tener que abandonarlo nunca, inmersa felizmente en tu cultura es, para mí, algo paradisíaco. Yo fui arrojada de mi Paraíso: mi patria y mi niñez.
Misil supersónico ruso capaz de transportar ojivas nucleares. Ya se lanzó, pero sin bomba nuclear, a Kiev, Ucrania. Tiene un poder de destrucción devastador, aun sin ojiva nuclear.
Soy parte integral de esa generación. La descripción de las transformaciones de la técnica que ocurrieron en esa época llena de historia que transformó al mundo está muy bien hecha. Pero faltan elementos cruciales que yo me tomo la libertad, porque Romero me dio el pie para la décima, como dicen los guajiros cubanos. Décima que me trasciende, necesito formar parte de esta reflexión sobre los años que nos liberaron y encerraron, nos regaló el gozo de la esperanza y después se quitó la máscara y nos mostró nuestra monstruosa realidad. Sabemos que «el progreso» como línea que nos conduce a un lugar mejor, incluso o sobre todo, a ser un mejor ser humano no existe. No hay nada más que un círculo, todo vuelve a repetirse y a veces mucho peor, como me parece ahora en esta segunda década del siglo 21, tercer milenio.
No voy a escribir sobre esta época, me limitaré a algo que me gusta y es muy efectivo: mostrar imágenes de la historia, no intentar narrarla, no soy historiadora, pero sí he vivido la experiencia de estas décadas.
Estamos en 2024. Mencionemos sólo algunos hechos ineludibles que han cambiado para bien y para mal el mundo, y específicamente, Estados Unidos, donde vivo. Conste estoy plenamente de acuerdo con Romero en cuanto a los elogios y la fascinación con la tecnología de punta, y el bien que nos ha hecho ser testigos de cambios magistrales logrados por el cerebro humano. No entraré en la inteligencia artificial, que él no incluye en su narrativa del jubiloso camino lleno de inventivas humanas que le tocó vivir.
Mientras que la tecnología abarca un amplio espectro de conocimientos y herramientas para transformar nuestro entorno, la inteligencia artificial representa una rama específica de la tecnología que busca emular y potenciar las capacidades cognitivas humanas a través de sistemas computacionales avanzados. Vamos, a dónde hemos llegado en este inmenso campo, Cristo amado.
Cierto, pero añado otros caminos que se abrieron a la par, otras inventivas o creaciones humanas que fueron sucediendo y que me parecen tan trascendentes como la tecnología y la inteligencia artificial. Seré breve, las imágenes que pondré les hablarán de mi generación y la de Romero mucho más que las palabras.
Todo comenzó, en efecto, en la década del 60. Fue una verdadera revolución social que cambió el mundo para siempre. Las transformaciones iban siguiéndose unas a otras, naciendo espontáneas, como si hubiera llegado su hora en la historia y no podían dejar de nacer. Era el alumbramiento de una nueva era con muchas luces y muchas sombras, como veremos, no todo es tecnología y no toda tecnología es para bien de la humnidad, eso lo sabemos.
Mencionemos algunas, las más significativas e históricas: la llamada liberación sexual; la lucha del feminismo más auténtico, para las mujeres el gran liberador a nivel personal, académico, laboral, social; la terrible guerra de Vietnam; el movimiento hippie y las marchas en contra de esta guerra y de todas las guerras; la lucha por los derechos civiles de los negros, con Martin Luther King, Jr. al frente, sin duda uno de los intelectuales cristianos y líder indiscutible de la liberación de los negros en Estados Unidos, también el arduo logro que se obtuvo después de muchas otras manifestaciones nacionales, de estos ciudadanos discriminados por el color de su piel, de poder votar en las elecciones como los otros ciudadanos de este país; el despertar social de los millones de hombres y mujeres homosexuales que, hastiados del abuso, el rechazo y la discriminación en los trabajos y la sociedad, se organizaron y formaron el frente Gay Liberation Movement; la penetración monstruosa del comunismo en Cuba; la Crisis de Octubre, cuando misiles nucleares soviéticos fueron instalados en Cuba y estuvimos literalmente al borde de una guerra nuclear. Histórico y doloroso hecho que ha marcado la vida de millones de cubanos: la separación familiar a través de los años, hoy suman más de tres millones los que viven en la diáspora; la influencia e impacto que tuvo la llegada de Fidel Castro al poder en 1959 y a partir de ahí su política imperialista en América Latina. La mayoría o mejor dicho, todos los movimientos comunista que iniciaron su lucha guerrillera para derrocar a sus respectivos gobernantes, fueron influenciados por la lucha de Castro y los guerrilleros en la Sierra Maestra, y la mayoría de ellos fueron entrenados para esa lucha en Cuba. ¿Cuántos muertos han causado esta ola gigantesca de violencia en todo el continente? Pienso en El Salvador, Guatemala, Perú, Argentina, Chile, Venezuela, Nicaragua. Jamás sabremos cuántos, pero no nos equivocamos si decimos que pasan de cieentos de miles de latinoamericanos. Continuamos: el inicio y actual auge de las grandes migraciones globales; el impulso renovado de la derecha global, el nazismo en varias partes del mundo, incluyendo en Estados Unidos y Alemania; la abismal propagación de las drogas y la muerte que esta trajo a cientos de miles de jóvenes, sin contar los millones de hombres y mujeres de todas las clases sociales que hoy son drogadictos en Estados Unidos; la venta y propagación de armas de fuego en la población, causante, entre otros crímenes, de las crecientes masacres con los fusiles de asalto en las escuelas; el triunfo de la oligarquía y la plutocracia global en Rusia y Estados Unidos, es decir, fin de un capitalismo moral, humano, guiado por el libre mercado y la propiedad privada, pero también con los principios éticos mínimos de una sociedad sana, no la consolidación de la clase multimillonaria dominada ahora por una avaricia y un cinismo devorador de conciencias. Su búsqueda del poder político se ha consolidado también, porque ya obtuvieron, robaron mejor dicho, demasiado dinero, les aburre, parece, poseer sólo dinero, llega para ellos el momento de obtener o robar todo el poder; que puedan mientras a través de él se enriquecen más; la creciente falta de compasión con los que sufren, la corrupción mundial; la próxima devastación de la tierra por la destrucción humana del medioambiente, el calentamiento global; la conquista parcial pero muy significativa del espacio con la invención y creación del Telescopio Hubble y del Webb Space Telescope, capaces de fotografiar el cosmos y nos reveló un universo jamás imaginado. A su vez, ha ido aumentando la falta de sentido y propósito de vida que siente el ser humano; la falta de fe en Dios y el endiosamiento del hombre son dos fenómenos que se dan casi a la par. La falta de esperanza, la aniquilación de la humanidad por la III Guerra Mundial es muy probable que ocurra, así nos lo está advirtiendo Putin desde hace meses. Y violando acuerdos internacionales ordena construir más y más misiles de largo alcance que pueden transportar bombas nucleares. El destape de una Iglesia católica institucional hipócrita, mentirosa, jueza mucho más que madre misericordiosa que es lo que debería ser; el renacimiento del misticismo y la vida contemplativa y me refiero aquí específicamente en el mundo católico, gracias a Dios; la necesidad y convicción de la gente de definirse como personas espirituales, pero no de pertenencia a una religión. Sobre este tema escribiré mucho más, porque es necesario y no es simple. Yo soy católica, practico mi religión, pero me identifico con los que critican y condenan la trayectoria de la Iglesia católica institucional, jerárquica. Celebro el papado de Francisco, que tanto bien ha hecho por salvar una institución prácticamente en ruinas cuando él llegó. Ya vemos cómo ha luchado y las muchas cosas puntuales necesarias que ha logrado, contra viento y marea. Muchas otras se quedan por consolidarse y crecer, él ha sembrado las semillas. Pero la cizaña ha crecido poderosamente alrededor de él.
Fuimos la última generación que soñó con un mundo mejor, que tuvo esperanza y luchó por ideales hermosos, por la justicia y la paz. ¿Fue todo en vano? Pienso que sí. Pero no perdimos el tiempo, nos dio una razón de ser en este mundo sin sentido que nos tocó vivir.
Los misiles nucleares soviéticos colocados en Cuba podían alcanzar Washington en minutos.